dilluns, 21 de maig de 2012

Nuevas pistas genéticas en cáncer de próstata

A pesar de que es el segundo tumor más frecuente en varones y causa 250.000 muertes cada año en todo el mundo, el cáncer de próstata sigue siendo un gran desconocido genéticamente hablando. Dos estudios publicados esta semana en el grupo 'Nature' arrojan nueva luz sobre las mutaciones y 'erores' en ciertos genes que podrían estar detrás de la enfermedad. En uno de los trabajos se describe lo que podría ser un nuevo subtipo de la enfermedad, como lo define Levi Garray, especialista del Instituto Tecnológico de Massachusetts (EEUU) y principal autor de uno de los dos trabajos, que puede leerse en 'Nature Genetics'. La clave de este hallazgo radica en el gen SPOP, en el que se hallaron la mayor parte de mutaciones significativas tras analizar 112 muestras de tumores prostáticos (con otros tantos ejemplos de tejido sano). En total, hallaron mutaciones en este punto del genoma en el 13% de sus muestras, lo que lleva a los investigadores a aventurar que esta 'marca' podría ser identificativa de un nuevo subtipo de cáncer de próstata. "Aunque mutaciones aisladas en SPOP se habían hallado con anterioridad en el cáncer de próstata, este gen no se habia identificado hasta ahora con frecuencia y malignidad significativa en ningún tipo de cáncer", explican los investigadores antes de asegurar que sus mutaciones parecen tener "consecuencias biológicas significativas" en el origen y desarrollo de la enfermedad. De hecho, para refrendar esta hipótesis probaron a trabajar en el laboratorio con células en las que se 'apagó' SPOP artificialmente, y observaron que ganaban capacidad invasiva en comparación con las muestras de control. Aún así admiten que serán necesarias más investigaciones que determinen qué mecanismos celulares se alteran en presencia de las mutaciones de SPOP; aunque sospechan que puede 'cooperar' con ciertos genes supresores de tumores alterados. Metástasis resistente a hormonas En el segundo de los ensayos, éste publicado en 'Nature Medicine', se centra en los casos de cáncer de próstata metastásico que ya han dejado de responder a la terapia hormonal (sólo en EEUU 32.000 hombres mueren al año por cáncer de próstata metastásico). Como explica en este caso el equipo de Arul Chinnaiyan (de la Universidad de Michigan, EEUU), aunque la terapia de inhibición de andrógenos tiene una rápida respuesta en varones con metástasis, no es extraño que los pacientes acaben desarrollando resistencia a los tratamientos pasado cierto tiempo. Estos tratamientos funcionan inhibiendo la acción de los andrógenos, la hormona masculina por excelencia, que actúa a modo de 'gasolina' favoreciendo el crecimiento de las células malignas. Para tratar de explorar los mecanismos por los que las células tumorales acaban por no tresponder al tratamiento antiandrogénico, este equipo secuenció el genoma de 61 pacientes, 50 de ellos fallecidos tras un amplio historial de fracasos terapéuticos y otros 11 con tumores metastásticos 'naif', es decir, que no habían comenzado aún las terapias. Entre las nueve mutaciones significativas que más destacaron en su análisis, sobresalen algunas en genes que precisamente regulan los receptores de andrógenos lo que, a su juicio, podría abrir la puerta a conocer mejor los mecanismos de resistencia de estos pacientes a las terapias antiandrogénicas. Como concluyen en su análisis, no sólo se identificaron mutaciones propiamente dichas, sino también algunas alteraciones importantes en vías de señalización celular novedosas en Oncología hasta la fecha. "Esto podría ser clave para entender no sólo la resistencia a las terapais hormonales, sino también en los casos de nula respuesta a la quimio y la radioterapia", concluyen".