dimarts, 27 de setembre de 2011

Una nueva clase de antibiótico para vencer las diarreas graves


El que será el primer fármaco de una nueva clase de antibióticos acaba de recibir el visto bueno de los expertos y será previsiblemente aprobado por las autoridades europeas para combatir las infecciones de la bacteria 'Clostridium difficile'.

Estas infecciones suelen afectar a pacientes de avanzada edad después de haber recibido tratamiento con algún antibiótico. La 'C. difficile' es una bacteria oportunista que aprovecha la merma del resto de microbios para proliferar en el colon. Allí puede provocar inflamación y un tipo grave de diarrea que, en ocasiones, acarrea la muerte del paciente.
Esta infección, que se caracteriza por la aparición de una suerte de cortinas de mucosa blanquecina, ha proliferado en los últimos años y es cada vez más frecuente en los hospitales, si bien los médicos contaban con un reducido abanico de posibles tratamientos: la vancomicina -el más común- o el metronidazol.

El nuevo antibiótico, llamado fidaxomicina y cuyo nombre comercial será Dificlir, se ha demostrado al menos tan eficaz como la vancomicina y ya lleva algunos meses comercializándose en EEUU, donde ya se han prescrito alrededor de 1.380 tratamientos.
Ayuda contra las resistencias

La fidaxomicina, que se administra en pastillas, pertenece a una nueva clase de antibióticos llamados macrocíclicos y combate a las bacterias actuando sobre su ARN. La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) confía en que la llegada de esta nueva opción farmacológica servirá para lidiar con "los crecientes niveles de resistencia a los antibióticos disponibles".

El nuevo medicamento ha superado dos estudios en fase 3 (con cientos de voluntarios cada uno) en los que se han obtenido similares resultados, tanto en la supresión de la infección como en cuanto a efectos secundarios, a los logrados con la vancomizina. Además, los participantes tratados con Doficlir presentaron un menor número de recaídas en estos ensayos.

Esta ventaja se debe probablemente a que el nuevo antibiótico es más específico en su ataque al agente infeccioso, por lo que altera en menor medida la flora intestinal sana. Las diarreas por 'C. difficile' se han multiplicado en los últimos 20 años, especialmente entre personas mayores. Además, se ha identificado una nueva y más virulenta cepa de la bacteria en al menos 17 países europeos.