dimecres, 4 de maig de 2011

Once mil millones de euros desperdiciamos los españoles cada año en comida


La crisis no nos convierte en austeros. Ni siquiera en conscientes. Por lo menos en cuanto a basura se refiere. Según un estudio, de media, tiramos alrededor del 20% de la comida que compramos. En España, esto supone 2,9 millones de toneladas de alimentos desperdiciados al año. Y es que cada español, desperdicia al año más 250 euros en alimentos. El dato más alarmante es que gran parte de la comida que tiramos podría haberse consumido y disfrutado con una mejor planificación, almacenaje y conservación.


Albal, junto a la organización humanitaria internacional Acción contra el Hambre, quiere concienciar a los ciudadanos para ayudarles, a través de consejos prácticos y soluciones inteligentes, a reducir el desperdicio de alimentos.

La encuesta realiza revela algunos datos que deberían de hacernos reflexionar:

* Más del 20% del gasto alimentario en Europa está asociado a alimentos que luego se tiran.

* De esta proporción de alimentos desechados, como medía, más del 50% del mismo es evitable cada año. Es decir, estos alimentos podrían haberse consumido si se hubieran planificado, conservado y almacenado mejor.

* Aproximadamente el 30% de la comida empaquetada se tira sin ni siquiera haber sido abierta o tocados los alimentos.

* El mayor desperdicio se produce en frutas y verduras frescas. En torno del 50% de los alimentos que se tiran son frutas y verduras, seguido de sobras procedentes de platos cocinados en casa y/o comida rápida.

Parte del problema radica en que la mayor parte de los consumidores no son conscientes de la cantidad de alimentos que tiran a la basura. Muchos incluso están convencidos de que no desperdician nada, pese a que cada español tira casi 63 kilos de comida al año, lo que supone, en muchos casos, el peso de nuestro propio cuerpo. En España, los consumidores estiman que su porcentaje de desperdicio es del 4 %, cuando en realidad la cifra se sitúa en el 18 %.

Para concienciar y animar a los consumidores a que actúen de una manera más responsable, Albal ha iniciado la iniciativa europea Save food, en colaboración con la organización humanitaria internacional Acción contra el Hambre, para ayudar a la gente a sacar el máximo partido de la comida comprada y que, así, la desperdicie en menor medida. Lo esencial es planificar mejor las comidas, utilizar la que ya tenemos en la nevera antes de comprar más o mejorar nuestro modo de evaluar el tamaño de las raciones y menús que cocinemos.

¿POR QUÉ DESPERDICIAMOS LA COMIDA?

Las causas más comunes del desperdicio de comida son la mala planificación y el almacenaje incorrecto. Además hay otros factores que convierten la comida en un bien que despreciamos, por ejemplo, no planificar las comidas con antelación para la semana siguiente, por lo que es habitual comprar más de la cuenta en el supermercado.

Asimismo, la atractiva presentación de los productos y las ofertas especiales hacen también su parte, pues tientan a los consumidores a añadir artículos al carro de la compra que no se encontraban originalmente en la lista. El resultado es una sobreabundancia de comida que acaba convirtiéndose posteriormente en alimentos desperdiciados en casa.

Una vez en casa, muchos consumidores sencillamente no guardan la comida adecuadamente, lo que hace que alimentos frescos se estropeen antes de tiempo.

Por último, cocinamos y preparamos demasiada comida, lo que hace que las sobras se conviertan en la segunda mayor categoría de alimentos desperdiciados. Nuestras abuelas lo convertían antes en nuevas recetas culinarias y nosotros ahora tiramos la toalla. La mayoría de nosotros simplemente no sabe qué hacer con las sobras, así que las tiramos.