dimecres, 25 de maig del 2011

Diseñan un sistema para controlar el ordenador a través de los ojos


Un dispositivo acoplado al ordenador permite a personas con parálisis o ictus cerebral, esclerosis lateral amiotrófica u otro tipo de daño medular, comunicarse con otras personas, establecer conversaciones o incluso jugar al mus con otros vascos que estén, por ejemplo, en Australia o en Estados Unidos. Lo han diseñado los pasaitarras -sampedrotarras, de adopción- José Mari Arrazola y Pedro Palomo y han sido galardonados con el Premio Príncipe de Viana de Atención a la Dependencia 2011, que recibirán el próximo martes en un acto que se celebrará en el Baluarte de Pamplona a las 19.00 horas. Los ganadores serán reconocidos con un premio de 40.000 euros al imponerse a los 24 trabajos presentados VIDEO

«Somos Iriscom, una empresa que ha creado un sistema alternativo de comunicación controlando el ordenador con los ojos, dirigido a personas mudas y con la máxima discapacidad motora. Estamos hablando de 2.190 potenciales usuarios en el País Vasco y de 43.800 en toda España, que por accidente, enfermedad o nacimiento pierden la capacidad de comunicarse», señalan. «Cuando a ésto se le suma la pérdida total de movilidad, el enfermo se sitúa en un estado que se llama de enclaustramiento», añaden.
Arrazola, máster de Dirección de Empresas, y Palomo, físico e informático, coincidieron trabajando en la empresa Palmera de Irun y han conocido experiencias personales que les llevaron a diseñar el proyecto 'Vida a través del iris'. El primero vio morir a su mujer tras un proceso degenerativo que le fue paralizando el cuerpo hasta quedar muda. El segundo conoció a través de una amiga de su mujer a una joven adolescente de 15 años que tras un infarto cerebral no podía hablar, ni moverse, «sólo funcionaban sus ojos».
Superar las limitaciones
«Hemos creado un sistema para que todas estas personas discapacitadas puedan controlar el ordenador a través de los ojos y superar importantes limitaciones», explican. Así ayudan a los pacientes a componer frases y hablar de diversas formas: sintetizador de voz, e-mail... «Nuestro sistema también permite que niños con parálisis cerebral grave puedan alfabetizarse y formarse o acceder a internet con todas sus posibilidades de información, lectura de prensa y libros, juegos, mail o descargas», subrayan.
También destacan las posibilidades que Iriscom da a estas personas con discapacidad para manejar el entorno (luces, canales de radio y TV, persianas o camas plegables).
Una enfermedad cruel
Arrazola, presidente de la asociación vasco-navarra de Esclerosis Lateral Amiotrófica (Adela), asegura que se trata de una de las enfermedades más crueles que existen, con una evolución implacable y prevista. «Se les van paralizando progresivamente todos los músculos del cuerpo, pierden la capacidad de deglución, tienen serios problemas respiratorios y el 95% pierde el habla, manteniendo la consciencia al 100% hasta el final de sus días. Lo que más les afecta es la imposibilidad de comunicación, aunque la cabeza les funcione bien».
Fue el contacto con una empresa de Arizona de dos trabajadores Eye Tech, «con mucho ánimo de colaborar» y que estaba centrada en una tecnología que se acercaba mucho al objetivo que buscaba Iriscom, lo que posibilitó que se pudiera poner a disposición de los usuarios, varios meses después, un sistema basado en la videoculografía, que respondió a las expectativas generadas.
«Más adelante pudimos lanzar el proyecto de I+D en colaboración con el departamento de Ingeniería Electrónica de la Universidad Pública de Navarra», indican Arrazola y Palomo.
Pese a los «enormes problemas de financiación», Iriscom ha instalado ya en España cerca de 300 equipos de los que la mayoría son utilizados por lo que ellos denominan «personas enclaustradas».
«Varias asociaciones de esclerosis lateral amiotrófica han logrado ayudas para crear un parque de equipos que ceden a sus miembros. La confederación Aspace ha situado estos dispositivos en 38 centros y cada uno es utilizado por varios niños», indican. Iriscom agradece las ayudas recibidas por cajas de ahorros, servicios sociales autonómicos y fundaciones. «Sin ellos no habría sido posible este proyecto puntero en Europa y en el mundo».