dijous, 29 d’abril de 2010

La fibrosis quística afecta a uno de cada 2.000 nacidos


La fisioterapia respiratoria es un pilar básico para tratar la fibrosis quística y mejorar los síntomas de los pacientes con esta enfermedad genética degenerativa. Así lo ha señalado hoy el Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España (CGCFE) con motivo de la celebración mañana del Día Nacional de la Fibrosis Quística, una enfermedad de carácter hereditario que afecta a uno de cada 2.000 nacidos.



"La fibrosis quística es la enfermedad genética letal más común entre la población de raza blanca, aunque afortunadamente, gracias a las permanentes investigaciones, la esperanza de vida ha aumentado desde sólo un año de supervivencia en 1940 a una media de 40 en la actualidad", señaló José Antonio Martín Urrialde, vicepresidente del Comité Ejecutivo del CGCFE.


Dado que existen más de 1.000 mutaciones del gen de la fibrosis quística, los síntomas son distintos en cada persona, pero los más frecuentes son retraso en el crecimiento y problemas intestinales y digestivos.


El tratamiento de esta patología está basado en tres pilares básicos que precisan un tratamiento multidisciplinar: médico (antibióticos, broncodilatadores y corticoides), nutricional (adaptándolo a las necesidades de cada paciente) y fisioterapéutico.


Las técnicas de fisioterapia utilizadas en la fibrosis quística varían según la edad y la etapa de la enfermedad, pero todas ellas están basadas en los cuatro modos ventilatorios posibles: técnicas de inspiraciones lentas, técnicas de inspiraciones rápidas, técnicas de espiraciones lentas y técnicas de espiraciones rápidas. Además, la fisioterapia ofrece como técnicas y tratamientos coadyuvantes la reeducación postural, la reeducación de la mecánica respiratoria y el entrenamiento al esfuerzo.


"En este último punto, cabe destacar la importante y necesaria labor del fisioterapeuta respiratorio, que abarca todas las etapas de esta enfermedad, desde la atención temprana hasta el periodo pre y postransplante pulmonar", indicó Patricia Madrid, miembro del Comité Ejecutivo del CGCFE.


El tratamiento debe incluir no sólo una labor asistencial en clínicas u hospitales, sino también fomentar el conocimiento de la enfermedad por parte de su familia, así como del propio paciente cuando tiene edad suficiente.