dimarts, 26 de gener de 2010

El 15% de los traumatismos oculares que se producen en España los sufren los niños

El 15 por ciento de los traumatismos oculares que se producen en España los sufren los niños menores de 10 años, si se le suman los adolescentes hasta los 20 años el porcentaje sube hasta el 37 por ciento, según estudio desarrollado Fremap.
Según el estudio dado a conocer por medicosypacientes.com, que se ha realizado a 1.314 personas de hasta 70 años, el tiempo de juego y ocio y la práctica de deportes suelen ser las principales situaciones en las que se producen los traumatismos oculares.

En el rango de los menores de 10 años, estos casos suponen el 58,7 por ciento, para un total de 196 accidentes. En el caso de niños y adolescentes de entre 11 y 20 años, el porcentaje se reduce hasta el 46 por ciento, debido a la incorporación de otros factores como accidentes laborales o el aumento en traumatismos por agresiones, pero el juego y ocio y la práctica de algún deporte siguen siendo las principales situaciones en las que se producen las lesiones, con 82 y 52 por ciento de casos respectivamente.
Por el tipo de lesión producida, el 90 por ciento de los casos afecta al polo anterior del ojo y el 10 por ciento restante al polo posterior, y en la mayoría de ellos puede implicar una pérdida parcial o total de la visión.
En cuanto al uso de lentes de contactos, 143.000 niños son usuarios de lentillas en España, según datos del Grupo Coopervision, lo que denota la progresiva incorporación de los más pequeños a este tipo de productos de corrección visual. Según un estudio realizado por este grupo a 123 niños, el 97,6 por ciento son miopes, con una edad media de 12,45 años y la periodicidad de uso se sitúa en 3,84 días por semana y 6,43 horas al día.
Entre las principales razones que aducen los niños para utilizar lentes de contacto como solución para corregir sus problemas visuales figuran la práctica de deportes, la utilización del ordenador y de las consolas de videojuegos, la estética y poder jugar con otros niños.
"No existe una edad cronológica para el uso de elementos correctivos visuales, sino una edad mental y cuánto antes se inicie la labor de corrección, las posibilidades de éxito aumentan. De hecho, en el caso del uso de lentillas, los bebés y los niños son los mejores pacientes por dos motivos: su ojo presenta una capacidad de adaptación mucho mayor, puesto que tienen más facilidad de lágrima, y no tienen miedo", afirma Marisol García Rubio, directora del Centro de Optometría Internacional (COI).