dijous, 23 d’abril de 2009

Probo: el 'elefante-robot' contra la ansiedad del niño hospitalizado


Se llama Probo, es verde, tiene forma de elefante, está forrado de peluche y mide unos 80 centímetros. Este nuevo robot ha nacido de la mano de la 'Fundación Anty', [una organización sin ánimo de lucro creada para diseñar este 'muñeco interactivo'] para comunicarse, entretener, asistir y apoyar moralmente a los niños hospitalizados.

Pero, sobre todo, Probo quiere llegar hasta estos centros sanitarios para acompañar continuamente a los menores y acabar así con la ansiedad que les genera su ingreso y los distintos procedimientos médicos a los que tienen que someterse.
"La hospitalización tiene consecuencias físicas y mentales serias, especialmente en los niños que se enfrentan a una situación totalmente diferente a la que viven en sus casas. En un hospital, sus experiencias están limitadas debido al ambiente cerrado y protector, lo que conlleva muchas dificultades", afirma Jelle Saldien, de la Universidad Libre de Bruselas y miembro del equipo que, junto con la Fudación, ha diseñado el prototipo de Probo.
Este especialista recuerda a elmundo.es que "Probo también puede actuar como un dispositivo de comunicación de alta tecnología para mantenerse en contacto con amigos o familia y compañeros de clase". Una facultad a la que se añade el hecho de que "puede cambiarse su aspecto para que otros colectivos como los niños autistas o los ancianos puedan emplearlo", añade.
Sólo en Bélgica 300.000 niños "necesitan ser ingresados por largos periodos de tiempo o sufren enfermedades crónicas. Existen distintos proyectos cuyo ánimo es el de emplear las tecnologías de la información y la comunicación, como Internet o las WebCams, para permitir que los niños estén en contacto con sus padres o asistan a clases on-line", agregan los científicos belgas en un artículo publicado en el 'Journal of Physical Agents'.
Aclaran, además, que "la terapia asistida con animales o las actividades asistidas con ellos empiezan a utilizarse de forma frecuente en los hospitales, especialmente en EEUU. De ambos procedimientos se esperan efectos fisiológicos, psicológicos y sociales beneficiosos. Pero los animales son dífíciles de controlar. Por eso el uso de robots (en lugar de animales) tiene más ventajas y posibilidades dentro de un hospital".
La realidad de la ciencia ficción
La Terapia Asistida con Robots (RAT) no es ciencia ficción y así lo demuestra la presentación esta semana en sociedad del prototipo Probo. Tras cuatro años de trabajo se espera que esté disponible al año que viene.
Probo, cuyo nombre deriva de la 'Proboscidea' [mamiferos placentarios que contiene solo una familia viva actualmente llamada 'Elephantidae' representada por tres especies: el elefante africano de sabana, el africano de bosque y el elefante asiático], es más que un simple robot.
Dotado de veinte motores, una cámara y un potente ordenador, es capaz de desplazarse, hablar, reconocer las expresiones del rostro de sus interlocutores, interpretar las emociones y reaccionar en consonancia.
Posee, también, una pantalla táctil en la barriga que pretende explicar con dibujos, vídeos y sonidos los procedimientos médicos a los que se van a someter los pequeños e incluso muestra distintas expresiones faciales y gestos para que los menores vean qué sentirán en cada uno de ellos. "Una buena preparación antes de una prueba reduce la ansiedad y el miedo de los niños, ayudando así a los médicos que le asisten a obtener mejores resultados en la evaluación del dolor del pequeño", recuerdan los investigadores.
Si abrazas o acaricias a Probo, él ronronea, pero si le pegas o le aprietas emite un 'ouch'.