dijous, 23 d’abril de 2009

Los pediatras desconfían de los bancos privados de cordón umbilical

Desde que en 2006 los Príncipes de Asturias decidieron conservar la sangre del cordón umbilical de la mayor de sus hijas en un banco de muestras en EEUU, han proliferado en nuestro país compañías privadas dedicadas a conservar este material rico en células madre por una cantidad que ronda los 2.000 euros (más unos 100 anuales). Muchos padres se enfrentan a esta decisión en el momento del nacimiento de sus hijos: ¿Debo pagar para conservarlo? ¿Las necesitaré en el futuro? ¿Servirán de algo? Una encuesta entre pediatras estadounidenses y canadienses que los profesionales no son muy partidarios de esta práctica.

Cuando se conoció la decisión 'real', los bancos privados estaban prohibidos en nuestro país y únicamente existían seis centros públicos a los que los padres podían donar sus muestras altruistamente. Desde entonces, muchas cosas han cambiado; entre otras, se ha dado permiso a las instituciones privadas para operar en España, con la condición de que cedan los cordones umbilicales que almacenan si son compatibles con un receptor que lo necesite.
Con la proliferación de estas compañías (en España operan unas 15 empresas extranjeras y sólo una ubicada plenamente en nuestro país), los padres se enfrentan al dilema de pagar por congelar esta especie de 'seguro de vida biológico' que podría ayudar a su hijo en un futuro. Pero, ¿cuál es la postura de los especialistas? Ésta es la cuestión que trata de resolver una encuesta a 93 pediatras especialistas en trasplantes de progenitores hematopoyéticos que publica la revista 'Pediatrics'.
"Sus conclusiones son muy interesantes porque van en la línea de la Academia Americana de Pediatría y el Colegio de Ginecólogos", señala a elmundo.es Rafael Matesanz, director de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). Ambas instituciones ya recomiendan a los médicos hablar claramente de los 'pros' y 'contras' con los padres e, incluso, exponerles sus posibles conflictos de interés con bancos privados.
Otras fuentes de células madre
La presencia de células madre adultas en la sangre del cordón, como las que hay en la médula ósea, hace de este material una posible fuente para trasplantes en el caso de enfermedades sanguíneas como la leucemia.
Sin embargo, los datos de la encuesta revelan que muchos especialistas prefieren decantarse por buscar un donante de médula ósea o por la sangre de cordón de un donante almacenada en un banco público (trasplante alogénico) que por las células propias del receptor (autólogo).
De los miles de procedimientos que habían realizado estos especialistas, sólo 50 se hicieron con muestras privadas: nueve del propio bebé y 41 para un donante compatible. Según explica el trabajo, en 36 de estos 41 trasplantes alogénicos, el cordón umbilical del niño se congeló en un banco privado sabiendo que existía una indicación compatible para un posible receptor (un hermano en la mayoría de los casos). "En general, los pediatras son partidarios de congelar el cordón si existe una patología previa en la familia", aclara Matesanz. "Esto es lo que se conoce como donación dirigida, que puede beneficiar a un hermano vivo o a otro niño que pueda venir, y también se lleva a cabo en los bancos públicos españoles".
Poniéndoles ejemplos de situaciones concretas, sólo un 6% de los especialistas de la encuesta señaló que elegiría sangre del propio cordón umbilical para tratar la recaída de un niño con leucemia linfoblástica aguda (el cáncer más frecuente en la infancia) si éste tuviese un donante de médula o cordón compatible. "Esta opción está desaconsejada por el propio componente genético de esta leucemia", aclara Matesanz, de manera que las células enfermas podrían encontrarse ya desde el nacimiento en el cordón.
Sobre la decisión de congelar o no en un banco privado, ninguno de los encuestados recomendaría esta opción a los padres de ascendencia europea y con otro hijo sano. Sí se mostraron más partidarios de que conserven el cordón umbilical los matrimonios pertenecientes a minorías étnicas, para las que resulta más difícil hallar donantes compatibles no emparentados.
Pocos autotrasplantes documentados en el mundo
En cuestión de cifras, como explica el director de la ONT, de momento 'ganan' abrumadoramente los trasplantes de donante. "Se calcula que hay más de 600.000 muestras de cordón umbilical almacenadas en bancos privados, pero se han publicado menos de 10 autotrasplantes de este tipo en revistas médicas desde 2007 (ninguno de ellos en España); aunque es probable que haya alguno más". En cambio, con las 300.000 muestras almacenadas en bancos públicos de todo el mundo, se han beneficiado más de 9.000 personas que han recibido un trasplante de cordón procedente de un donante compatible.
"El trabajo dice lo que ya sabíamos", concluye por su parte el hematólogo Enric Carreras, director del Registro de Donantes de Médula ósea (REDMO). "Las donaciones para un hermano son excepcionales, y en la mayoría de los casos se podían haber hecho con sangre periférica de la médula ósea; mientras que el trasplante para el propio niño apenas tiene sentido para una indicación como la aplasia medular".
Carreras reconoce que se enfrenta muchas veces a la misma pregunta de los padres: '¿cómo no lo vamos a guardar? ¿y si llega a servir en el futuro?'. "Nadie es adivino, yo les digo a los padres que la libertad es suya, pero que tomen la decisión estando adecuadamente informados. Que sepan que esto no deja de ser una inversión de riesgo. Hoy por hoy, si el niño enferma, sus médicos van a buscar un donante de médula o de cordón, porque no hay ninguna demostración de que su propia sangre de cordón sea eficaz".