dilluns, 23 de febrer de 2009

El tratamiento simultáneo del sida y la tuberculosis mejora la supervivencia


Son amigas íntimas. La tuberculosis y el sida caminan de la mano siempre que pueden por el organismo del paciente, haciendo de las suyas, empeorando el sistema inmune y agravando la una los síntomas de la otra y viceversa. La comunidad médica sabe desde hace tiempo que es necesario tratar las dos infecciones, pero lo que no está tan claro es cuándo empezar las terapias. Una investigación española resuelve este interrogante y concluye que, lo mejor, es tratar a la vez.

Según los resultados del estudio, publicado en 'Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes' , los pacientes que comienzan los tratamientos estándar para ambas enfermedades al mismo tiempo (entendiendo por tal un periodo que abarca hasta dos meses) tienen una tasa de supervivencia un 65% mejor que aquellos que se tratan una infección y empiezan más de dos meses después con los medicamentos para el otro trastorno.
Para llegar a este hallazgo, los investigadores han analizado a una cohorte de pacientes con ambas infecciones de cinco hospitales madrileños: el Hospital universitario Fundación Alcorcón, el Hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares, el Hospital Universitario de Getafe, el Hospital de Móstoles y el Severo Ochoa de Leganés. Incluyeron en el estudio sólo a aquellos individuos que empezaron la terapia después de 1996, fecha en la que se introdujo el tratamiento de alta eficacia para el sida (TARGA).
"La tuberculosis y el sida están muy interrelacionadas. Hasta ahora, la principal reticencia para no tratarlas a la vez ha sido el miedo a la aparición del síndrome de reconstitución inmune (un trastorno que agrava la tuberculosis y puede causar incluso la muerte, en el 1% de los casos)", explica a elmundo.es María Velasco, una de las autoras del estudio del departamento de enfermedades infecciosas del Hospital Universitario Fundación Alcorcón. No obstante, aclara que "este problema sólo suele darse en personas muy inmunodeprimidas".
Otras de las dificultades de tratar a la vez pueden ser el aumento de la toxicidad y las molestias de tener que tomar tantas pastillas. Sin embargo, los beneficios obtenidos superan a los posibles inconvenientes. Además, el retrasar el momento de inicio de la terapia antirretroviral también conlleva problemas, ya que se progresa más fácilmente a sida y el paciente es más propenso a sufrir enfermedades oportunistas.
Un trabajo pionero
Al analizar a los pacientes que se trataban a la vez y compararlos con aquellos que retrasaban el tratamiento del sida los investigadores vieron que "los beneficios de la terapia simultánea eran significativos, tanto en la supervivencia como en el sistema inmune, especialmente en los tres primeros meses de tratamiento". Además, "estos efectos positivos se daban en todos los individuos, independientemente del sexo, la edad y otros factores", añade Velasco.
Según afirma la especialista del centro médico de Alcorcón "aunque existen otros cuatro ensayos clínicos que están abordando este tema, ninguno se está realizando en Europa, por lo que nuestros datos son los primeros que arrojan luz sobre esta cuestión".
Para llevar a cabo el estudio se formó la cohorte de pacientes (llamada COMESEN) en el año 2000 y "es ahora cuando estamos empezando a ver los frutos de todo el trabajo, que se ha podido hacer gracias a la colaboración de todos los hospitales", reconoce Velasco, que también añade que han contado con financiación del FIPSE y del Instituto de Salud Pública de la Comunidad de Madrid.