dimarts, 18 de novembre de 2008

Noventa millones de niños africanos siguen sin dormir bajo una mosquitera


Primero las buenas noticias. Entre 2000 y 2007, el número de niños africanos que duermen protegidos de la malaria gracias a una mosquitera impregnada de insecticidas se ha multiplicado por seis. Ahora las malas; cerca de 90 millones continúan aún sin disfrutar de este sencillo 'privilegio' que puede reducir hasta un 60% las picaduras del mosquito que transmite la enfermedad.

Para valorar los avances más recientes en torno a esta sencilla medida preventiva, varios científicos del programa de colaboración KEMRI-Universidad de Oxford (en Reino Unido) evaluaron la cobertura de mosquiteras que hay en 40 países africanos con las tasas de malaria endémica más preocupantes del planeta. Y su estudio, publicado esta semana en la revista 'The Lancet', trata de resolver la siguiente cuestión: ¿Está el vaso de la lucha contra la malaria medio vacío o medio lleno?
Para ello obtuvieron datos sobre la venta de estos dispositivos en los últimos siete años, así como las cifras de cobertura suministradas por los propios países y otras asociaciones dedicadas a la lucha contra este mal, principal causa de mortalidad en menores de cinco años.
Entre otras cosas, las cifras demuestran que pese a los esfuerzos, sólo una quinta parte de los niños africanos menores de cinco años disfruta de acceso a mosquiteras impregnadas con insecticidas (especialmente importantes para protegerles de las picaduras cuando se pone el sol, el momento del día en que más activo está el insecto). De los 90 millones que aún no pueden decir lo mismo, el 25% de ellos está en un solo país (Nigeria) y otro 54% en siete países donde la incidencia de malaria es aún más preocupante.
Repartirlas gratuitamente
La buena noticia es que la cobertura ha pasado de 1,7 millones (el 1,8% de la población infantil en esa edad) a casi 20,3 millones (18,5%). Pero ni siquiera con ese esfuerzo se ha logrado que 33 de los países analizados apenas alcancen a proteger al 40% de sus niños.
Con esta perspectiva, reconoce el trabajo que firma el doctor Abdisala Noor, es difícil pensar en alcanzar una cobertura del 80% de mosquiteras para proteger a los niños antes del año 2015; un objetivo propuesto desde algunas instancias internacionales (como Roll Back Malaria, puesto en marcha por la Organización Mundial de la Salud y Unicef) y que el estudio considera "difícil de alcanzar en amplias áreas de África".
Para ello, insisten, sería necesaria mayor financiación y una mejor distribución de los fondos destinados a la lucha contra la malaria, para que las mosquiteras puedan llegar "a todos los niños en las zonas más vulnerables y pobladas de África". O como explica en un comentario que acompaña a la publicación Laurence Slutsker, de los Centros de Control de las Enfermedades de EEUU, "equivaldría a repartir entre 250 y 300 millones de redes antes de 2010".
Slutsker cifra en unos 2.500 millones de dólares anuales la inversión que el continente africano necesitaría para alcanzar algunos de los objetivos de la lucha contra la malaria.
"Han pasado ya 25 años desde que se terminaron los primeros estudios sobre mosquiteras en África y casi una década desde que se demostró que son un modo de prevenir la mortalidad infantil en áreas con malaria endémica. Entonces, ¿por qué la cobertura sigue siendo tan baja en 2007?", denuncia el documento. Una de las respuestas podría ser el modo de distribución de las mallas protectoras, el trabajo ha demostrado que las áreas en las que éstas se distribuyen gratuitamente a la población son aquellas en las que se ha logrado un avance más destacado.