dissabte, 15 de novembre de 2008

La batalla final de 'Doctor Tétanos'

Ni la picadura de la mosca tse-tse [la que provoca la llamada enfermedad del sueño], ni la malaria, ni la fiebre del dengue, han podido disuadir a François Gasse para que abandone su batalla personal contra el tétanos neonatal.
El Oficial Superior de Proyectos de Inmunizaciones de UNICEF desde el año 2000, también conocido como 'Doctor Tétanos' [aunque el prefiere el apodo 'Doctor Antitétanos'], está convencido de que la guerra puede tocar a su fin en 2010. Se considera erradicada la enfermedad cuando la frecuencia de su aparición es de menos de un niño por cada 1.000 recién nacidos.

Pero todavía hoy, y pese a la existencia de una vacuna, 180.000 niños y 30.000 madres fallecen cada año por su causa. Un 90% de estas muertes se producen en 27 países en desarrollo, la mayoría de África.
"Creo que es factible, barato y, además, mucho más fácil que acabar con otras enfermedades como la malaria. Desde 1999, un total de 11 países han logrado eliminar la patología", ha insistido este experto durante la presentación en Madrid de la campaña de UNICEF 'Un envase=Una vacuna', cuyo este año es 'Juntos podemos eliminar el tétanos neonatal".
En ella también participa la compañía Dodot, que dona una vacuna por cada envase que compren los padres y madres españoles entre los meses de octubre y diciembre. En la campaña anterior, la compañía logró recaudar ocho millones de vacunas.
'Si has visto a alguien con tétanos no lo olvidas nunca'
El tétanos neonatal es una enfermedad infecciosa producida por un germen denominado 'Clostridium tetani' o 'bacilo de Nicolaier', que vive en la tierra, en las heces y el estiércol y que es incapaz de producir la enfermedad si no se introduce en el cuerpo humano a través de una herida en forma 'inactiva'. Cuando en los tejidos contaminados encuentra ciertas condiciones favorables, fundamentalmente falta de oxígeno, comienza a germinar en formas activas, secretando una toxina perjudicial para el sistema nervioso.
Es entonces cuando se inicia la espiral del sufrimiento. "Si has visto a alguien con tétanos no lo olvidas nunca. Causa espasmos en todos los músculos y el más mínimo ruido les hace convulsionar. Son las peores convulsiones que conoce la Medicina. El dolor es inmenso y el cuerpo se arquea con tanta violencia que algunos pacientes han llegado a fracturarse la columna vertebral", agrega.
"La mala higiene durante el parto (como el corte del cordón umbilical con un cuchillo sucio) y las tradiciones de muchos países son la causa del tétanos en los recién nacidos. Las africanas cubren el ombligo con heces de vaca, mientras que en Camboya o Laos lo hacen con telarañas", recuerda el doctor Gasse que, tras recorrer 92 países en su contienda contra el tétanos neonatal, reconoce que es "más sencillo y rápido acabar con la enfermedad con la vacuna que intentar cambiar los hábitos culturales de los pueblos".
Sólo basta con administrar tres dosis de la vacuna toxoide tetánico (TT) a las mujeres en edad fértil. "Una vez que están protegidas contra el tétanos y se quedan embarazadas transmiten la inmunidad a los recién nacidos en los primeros dos o tres meses de vida. Posteriormente, el bebé debe recibir tres dosis de DPT (Difteria/Tosferina/Tétanos) en los servicios de inmunización rutinarios", relata el experto.
Pese a que el doctor François Gasse resta importancia a las grandes dificultades que acarrea la vacunación del tetános en ciertos rincones del planeta, lo cierto es que su labor se desempeña salvando cada día nuevos obstáculos.
"En África, por ejemplo, muchas mujeres no han visto una aguja en su vida y les da miedo. Otras en cambio desconfían y piensan que las vamos a inyectar para que no puedan tener hijos. Sin embargo, en Pakistán, el problema es que los hombres no pueden vacunar a las mujeres. Al final hemos logrado formar a 50.000 féminas para que, junto a 9.000 varones, lleven a cabo el plan de inmunización", comenta.
El coste total de la inmunización (las tres dosis de la vacuna, logística para su traslado y administración) asciende a 1,50 euros. "Si seguimos obteniendo apoyo, estoy seguro de que podremos cumplir el plazo marcado. Lo importante también es que el mundo sepa que esta enfermedad existe. Nunca se habla de ella y es una verdadera tragedia", concluye el "Doctor Antitétanos".