dimarts, 15 d’abril de 2008

Discapacitados de Cataluña piden al Metro de Barcelona que reduzcan a cero la distancia entre tren y andén

Un total de ocho miembros de diferentes entidades de la Confederació ECOM Catalunya han probado in situ las mejoras de accesibilidad aplicadas a la estación Sagrada Familia, de la Línea 5 del metro de Barcelona, para reducir la distancia que queda entre el andén y el vagón, y han concluido que esta distancia debe eliminarse para que todas las personas con movilidad reducida puedan acceder al suburbano de forma autónoma.

Según informó hoy ECOM Catalunya, antes de aplicar esta mejora a otras estaciones de Metro, Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) ha querido probar su funcionamiento con personas con discapacidad, usuarias de sillas de ruedas, tanto eléctricas como manuales.

Todas las pruebas de acceso a los vagones realizadas por las personas usuarias de sillas de ruedas de la estación de Sagrada Familia dejaron constancia de que, gracias al aumento de altura del andén, el espacio que queda actualmente entre éste y el vagón no supera en ningún caso los cuatro centímetros de distancia horizontal por un centímetro de distancia vertical y, en algún caso, incluso, el hueco vertical es inexistente.

Según un estudio realizado el año pasado en Barcelona, la distancia máxima entre andén y vagón que puede superar una silla de ruedas es de siete centímetros horizontales por tres centímetros verticales.

"Aunque estos estudios sitúan la distancia máxima que una silla de ruedas puede superar en siete centímetros horizontales por tres centímetros verticales, esta longitud difícilmente podría ser superada por todos los usuarios de silla de ruedas", indicó la presidenta de ECOM Catalunya, María José Vázquez.

A pesar de que "valoramos positivamente el esfuerzo de TMB por reducir esta distancia y la inversión económica que está haciendo en mejoras de accesibilidad a la red de metro, creemos que hemos de seguir luchando por conseguir el espacio cero entre andén y vagón para que la accesibilidad en el metro sea posible para toda persona con discapacidad, con la máxima autonomía", añadió.

En cualquier caso, continuó la presidenta de esta entidad, "desde ECOM valoramos muy positivamente que TMB cuente con la colaboración de las entidades y personas con discapacidad para definir y evaluar las medidas de accesibilidad en el Metro, ya que ésta es la manera que las actuaciones en materia de accesibilidad se ajusten a las necesidades de las personas con movilidad reducida". Sin embargo, agregó, "no podemos decir lo mismo de Renfe, con quien la interlocución es muy complicada".

OTRAS DIFICULTADES

Los miembros de las entidades de ECOM que estuvieron realizando las pruebas hicieron explícita también a TMB su queja por la dificultad de movilidad que las personas con discapacidad tienen en el interior de los nuevos trenes que están circulando en la red del metro de Barcelona.

"Los agarraderos verticales situados en medio del vagón no permiten el paso a las sillas de ruedas, lo que obliga a las personas con discapacidad a tenerse que situar forzosamente en el espacio reservado para ellas, y a no poderse mover de allí", subraya el comunicado.

Y es que, remarca la nota de prensa, "las personas con discapacidad queremos utilizar el transporte público en igualdad de condiciones (que el resto de ciudadanos) y esto quiere decir tener posibilidad de acceso autónomo al transporte y posibilidad de movimiento en su interior".

Por este motivo, finaliza el comunicado, "exigimos que todos los nuevos medios de transporte que se pongan en marcha recojan estas necesidades. Es intolerable que medios de transporte acabados de inaugurar, como el AVE, sigan siendo inaccesibles para las personas con discapacidad", que precisan de la ayuda de una tercera persona para poderlos utilizar.