dilluns, 12 de desembre de 2011

Cambiar de vida para prevenir el cáncer

El 42,7% de los casos de cáncer se podrían prevenir con cambios en el estilo de vida, según un estudio publicado esta semana en 'British Journal of Cancer'. Recetas tan simples como dejar de fumar, hacer ejercicio, beber menos o comer más vegetales y frutas servirían para reducir aproxidamente en 134.185 los diagnósticos de cáncer en un año en el Reino Unido, de acuerdo con en análisis auspiciado por el Cancer Research UK. "Mucha gente cree que el cáncer se debe a factores genéticos o del "destino", y que es cuestión de suerte el contraerlo o no contraerlo", declara a 'The Guardian' el epidemiólogo Max Parkin, de la Universidad de Londres. "Mirando a la evidencia, parece claro que al menos el 40% de los cánceres son causados por cosas que tenemos el poder de cambiar". El estudio atribuye al tabaquismo el 19,4% de los casos diagnosticados en el 2010 diez en Gran Bretaña (60.837). El segundo factor es la obesidad, que está detrás del 5,5% de los diagnósticos (17.294). La insuficiencia de frutas y verduras en la dieta (4,7%), el exceso de carne (2,5%) y de sal (1%) y la falta de fibra (1,5%) sitúan a los hábitos alimenticios como un elemento clave para combatir el cáncer. Beber demasiado alcohol es la causa directa del 4% de los diagnósticos del último año. Los hábitos de trabajo, normalmente asociados al sedentarismo, están también detrás de 11.097 casos (3,7%), mientras que a la falta de ejercicio físico se le atribuye directamente el 1%. La sobrexposición a los rayos solares (3,5%) guarda una relación muy directa en los casos de cáncer de piel. El sexo sí importa El estudio demuestra también una curiosa disparidad este hombres y mujeres. De hecho, el estilo de vida es el causante de casi la mitad de casos masculinos (45%), mientras que la proporción baja al 40% entre la población femenina. La dieta, y en particular la falta de verduras, incide por ejemplo más en ellos (6,1%) que en ellas (3,4%). El alcohol castiga también proporcionalmente más a los hombres, al igual de que el tabaco (23% frente a 15%). Entre las mujeres, la obesidad ha demostrado ser un factor mayor de riesgo (6,9% frente al 4,1%), con una incidencia especial después de la menopausia y en los cánceres de mama, a los que también contribuye lo suyo (0,9%) la decisión de no dar el pecho a los hijos. "Llevamos mucho tiempo insistiendo en la necesidad de introducir hábitos más saludables de vida para prevenir el cáncer, pero está claro que el mensaje no está llegando a un número suficiente de personas", advierte Cliarán Devane, al frente de Macmillan Cancer Support. "Nadie elige tener cáncer y sería erróneo culpar a los pacientes por tomar decisiones equivocadas en su estilo de vida... Pero tiene que haber necesariamente un cambio cultural, para que la gente entienda la importancia de factores como el ejercicio físico y una dieta sana".