divendres, 23 de setembre de 2011

Primer ensayo europeo con células procedentes de embriones humanos

El Hospital de Ojos Moorfields, en Londres, acogerá el primer ensayo clínico europeo con células madre embrionarias, con el que se intentará revertir una pérdida progresiva de la vista en 12 pacientes. Los médicos inyectarán en los ojos de los participantes células retinales, derivadas a partir de células madre embrionarias. Los pacientes sufren una enfermedad incurable, la distrofia macular de Stargardt, que comienza a desarrollarse en la infancia tardía y afecta a una de cada 10.000 personas. La enfermedad produce la pérdida de la visión central, un efecto que podría evitarse en el futuro con un trasplante de células retinales como los que van a empezar a probarse ahora en Europa. En EEUU, comenzaron a tratarse pacientes en 2010 con células derivadas de embriones, tanto con distrofia macular como con daños en la médula espinal. Por el momento, la finalidad de todos estos ensayos es comprobar la seguridad de la técnica, aunque los expertos creen que en un futuro los trasplantes realizados a partir de células madre serán útiles para tratar una amplia variedad de enfermedades degenerativas, tanto oculares como de otra índole. Reemplazar células dañadas Las células madre tienen el potencial de convertirse en cualquiera de las alrededor de 200 clases de tejido que constituyen el organismo humano, por lo que, en teoría, podrían reemplazar a células dañadas del corazón, el cerebro o cualquier órgano dañado. "Existe un verdadero potencial para que la gente con desórdenes de ceguera en la retina, incluidas la enfermedad de Stargardt y la degeneración macular provocada por la edad, puedan beneficiarse en el futuro de los trasplantes de células retinales", ha indicado el doctor James Bainbridge, del Hospital Moorfields, según informa la BBC. En el estudio europeo colaborará la empresa californiana Advanced Cell Technology (ACT), una compañía pionera en esta clase de ensayos que ya ha comenzado a tratar pacientes en EEUU. Gary Rabin, directivo de la firma, ha definido el nuevo estudio como "otro hito en el campo de la medicina regenerativa".