dimarts, 24 de maig del 2011

¿Se me habrá roto el pene?

Muchas veces en Medicina y en la vida, se dice que no hay dos sin tres. Recientemente hemos tenidos varios casos de fracturas de pene… Sí, sí, como lo oye. ¿Cómo es posible que 'una cosa así' se pueda romper?

El pene es un tejido, para entendernos, como una esponja rodeada de una cubierta muy resistente (túnica albugínea). Durante la erección, la sangre entra a alta presión al pene y mediante un mecanismo complejo, se queda atrapada dentro. Esto hace que, bruscamente, aumente la presión dentro del mismo y por tanto, la rigidez y dureza del pene.

La historia típica que vienen contando los pacientes que sufren este problema es siempre muy parecida. Manteniendo relaciones sexuales, generalmente el paciente tumbado y su pareja encima (sentada o agachada). En un momento dado, el pene se sale parcialmente o se dobla y el peso de la pelvis cae sobre el mismo notando un 'chasquido' y perdiendo la erección al poco tiempo. No suele doler, pero el aspecto externo suele ser muy aparatoso.

Esto es muy sugerente de una fractura de los cuerpos cavernosos. El tipo de rotura varía mucho, dependiendo de la zona, longitud, afectación de la uretra etc. Es muy importante NO TENER VERGÜENZA y acudir al hospital de inmediato, puesto que cuanto más precoz sea su diagnóstico y tratamiento mejores serán los resultados. Hemos presenciado situaciones realmente divertidas, cuando lo pacientes intentan explicar cómo sucedieron las cosas. Eso es lo menos importante, pura anécdota, pero hay que ir al médico.

Generalmente, se produce un hematoma muy importante que puede afectar al pene, al escroto, incluso al periné. El pene parece una berenjena, con gran aumento de tamaño y color violáceo.

El mejor tratamiento para este tipo de lesiones, cuando se sospecha o confirma la rotura, es la cirugía de urgencia. Consiste en localizar la zona de rotura y repararla mediante una sutura especial.

En caso de no operarse a tiempo, la rotura puede derivar en posibles problemas de incurvación de pene, disfunción eréctil y dolores crónicos.

Por tanto mi mensaje es claro, aunque esto es una situación poco frecuente, si alguna vez te pasa, no lo dudes: al hospital inmediatamente.