dilluns, 4 d’abril de 2011

Que la risa te acompañe

Los antropólogos han registrado varias tribus en las que los chamanes pasaban a convertirse en una suerte de 'payasos' para curar a personas enfermas. Por su parte, en el budismo Zen se recomienda la risa como una práctica para la meditación y en la Biblia se aconseja "mantener el corazón alegre para tener una vida más larga". Y es que ya lo decía Aristóteles: "la risa es un ejercicio corporal valioso para la salud". Parece que el filósofo griego tenía razón. Desde que en el siglo XVI el médico francés Rabelais 'utilizara' esta cualidad innata del ser humano en su consulta, se han venido estudiando los beneficios de sacar una sonrisa al paciente. Sin embargo, no sería hasta la pasada década de los 70 cuando este tratamiento se introdujo en la medicina moderna. Su responsable tiene un nombre y una película: Hunter 'Patch' Adams, al que muchos le recordarán con la cara del actor Robin Williams. En 1971 este médico fundó el Instituto Gesundheit, donde se practicaba un concepto de la medicina basado en la generosidad y la risa. Mantente en forma... ríe todo lo que puedas Desde aquella fecha, esta técnica -conocida comunmente como risoterapia- ha buscado su hueco en la medicina complementaria. No es noticia que afrontar cualquier problema, incluso médico, con buen humor evita derrumbarse psicológicamente ante ese problema; pero resulta que este remedio natural aporta, según los psicólogos, muchos más beneficios: "A la risa no se le puede llamar terapia, puesto que ella sola no puede curar las enfermedades, pero lo que es indudable es que ayuda a mantener el bienestar físico y mental", explica a ELMUNDO.es el psicólogo clínico José Elias. ¿Cuáles son estos beneficios? Según José Elias, director del centro que lleva su nombre, "gracias a la risa se liberan ciertas sustancias bioquímicas, como la dopamina, que eleva el estado de ánimo; la serotonina, que tiene efectos analgésicos; y la adrenalina, que nos mantiene más despiertos y aumenta la creatividad. Todo ello se ve reflejado física y psíquicamente". "En el apartado psíquico es conocido que la risa ayuda a evitar depresiones y caer en la tristeza, pero también incrementa la autoestima, alivia el insomnio, potencia la creatividad y, en el caso de los autistas, les ayuda a tomar contacto con los que les rodean", asegura José Elias. "En cuanto al los beneficios físicos, la risa refuerza el sistema inmunológico, fortalece el corazón y mejora la respiración", asegura este psicólogo. Unos beneficios con los que concuerdan desde la Organización Mundial de la Risa, fundada en España. Ramón Mora Ripoll, doctor en Medicina por la Universidad de Barcelona y miembro de este organismo, asegura en 'Revista Clínica' que "al reír, gran cantidad de músculos trabajan, por lo que ayuda físicamente, mientras que los aspectos positivos mentales y emocionales son también notables, puesto que estimula los sentidos, ayuda a establecer, mantener y fortalecer relaciones y, en definitiva, facilita respuestas fisiológicas, psicológicas y espirituales". Como tratamiento complementario, los expertos indican que también la risa afecta a uno de los campos en que más incide la medicina: la prevención. "Mientras que en los últimos años las intervenciones preventivas han ido en aumento en la mayoría de los ámbitos de la medicina, todavía hay algunas áreas donde la función curativa prevalece. La salud mental es un buen ejemplo de ello", explica Ripoll, que prosigue: "La medicina de la risa pretende cubrir estos vacíos y ampliar los focos de interés". El alivio de la risa Mientras que el tratamiento de la risa sigue evolucionando hasta conseguir un hueco en la medicina, la técnica que demuestra sus efectos positivos ya está dando resultados. Muchas son las organizaciones que utilizan este método para aliviar a los pacientes de sus problemas por unos minutos, sobre todo, niños y adolescentes. La Fundación Theodora es una de ellas, una organización que tras 20 años dedicados a visitar a menores en los hospitales decidió realizar un estudio en Reino Unido sobre el efecto de sus Doctores Sonrisa en la salud de los pacientes. "A través de textos y dibujos los niños describen su estado de ánimo antes y después de animarles a través de la risa y los resultados son excelentes. Al principio, como a todos, les deprimía y les daba miedo estar hospitalizados, pero después de ir a visitarles en el 90% de los casos los críos aparecen más animados", explican desde esta fundación. Llegados a este punto, sólo cabe preguntarse cuánta dosis de risa se recomienda al día: "Un proverbio chino dice que para estar sano hay que reírse al menos 30 veces al día", recuerda Elias. "Pero con que ríamos aunque sea tres veces al día, durante un minuto cada una estaría bien, ya que un minuto de risa equivale a 45 de relajación", asegura este psicólogo que termina dándonos un dato sorprendente: "Tendríamos que volver un poco a ser niños. A los seis años reímos unas 300 veces al día de media y de adulto, de 15 a 20... Así nos va".