divendres, 29 d’abril de 2011

Peligra la investigación con células madre en Europa


El padre de la oveja Dolly, Ian Wilmut, y otros destacados científicos europeos han expresado su alarma por la opinión del Tribunal de Justicia Europeo contraria a permitir las patentes basadas en células madre embrionarias humanas.


El hombre que clonó a la primera oveja y sus colegas afirman que la opinión legal del juez francés Yves Bot, abogado general de ese tribunal con sede en Luxemburgo, marcaría el fin de las investigaciones europeas de métodos que podrían servir para curar enfermedades degenerativas como el Parkinson, entre otras. De momento, la opiniócn de Bot está pendiente de aceptación por parte de los 13 jueces de la Cámara

En su dictamen, que respondía al recurso presentado por el titular de una patente alemana, el Abogado General señala que debería prohibirse patentar "una invención que utilice células madre embrionarias" pues su "aplicación industrial" significaría utilizar los embriones humanos "como banal materia, lo que sería contrario a la ética y al orden público".

"Las invenciones que se refieran a células madre pluripotenciales sólo pueden patentarse si no se obtienen en detrimento de un embrión, ya se trate de su destrucción o alteración", explica el juez Bot en su dictamen consultivo, que no tiene, sin embargo, carácter vinculante para el Tribunal de Justicia.

La respuesta
Estas frases han despertado, sin embargo, la preocupación en la comunidad científica, liderada por eminentes especialistas en materia de células madre, a través de una carta publicada en la revista 'Nature'. En su réplica al juez, los 13 firmantes aseguran que si se tiene en cuenta su opinión, esto pondría fin a la investigaciones europeas sobre células embrionarias y podría suponer la ruina de las empresas de biotecnología comunitarias que hayan invertido en este área.

"La opinión del Abogado General supone una amenaza para nuestras investigaciones y para la ciencia europea en general. Las patentes son un vehículo clave para proporcionar nuevos productos con fines médicos", afirma el profesor Austin Smith, presidente del centro de investigaciones de células embrionarias de Welcome Trust en la Universidad de Cambridge (Reino Unido). "Esto colocará a la UE en una enorme desventaja".

Por su parte, el profesor Peter Coffey, investigador de células madre en el University College de Londres, que espera comenzar el ensayo clínico para tratar un tipo de ceguera conocida como degeneración macular asociada a la edad, ha indicado que la prohibición de ese tipo de patentes permitiría a EEUU y a otros países explotar las invenciones europeas en ese sector.

Según Coffey, el Gobierno británico ha invertido millones de libras para crear vínculos entre las universidades del Reino Unido y las compañías farmacéuticas interesadas en desarrollar terapias basadas en células madre embrionarias, todo lo cual podría peligrar ahora con el consiguiente impacto negativo para la economía de este país. Sin la protección de los patentes, argumentan, "los laboratorios no invertirán en la investigación o producción de terapias celulares.