dilluns, 7 de juny de 2010

Despiden a colaboradores médicos cubanos en Guatemala por fin misión

Guatemala, 6 jun Comunicado de prensa

Satisfechos por el deber cumplido, viajan hoy a Cuba 48 de los integrantes de la brigada médica de la isla tras finalizar más de dos años como promedio de colaboración en Guatemala.
Ellos, junto a otros que lo hacen por vacaciones, fueron despedidos aquí con el reconocimiento a quienes llevaron a cabo una labor altruista con valentía, como los calificó en sentido general el coordinador de todo el contingente, Henry Carreño.
Sus relevos ya están en este país para mantener en 360 el número de médicos, enfermeras y demás trabajadores del sector de la salud en la isla presentes en los lugares intrincados de la geografía nacional, los más necesitados, los de población menos favorecida.


Quienes partieron, los que se quedan y aquellos por comenzar de inmediato son los continuadores del quehacer de unos pioneros en la cooperación médica cubana cuando en 1998 vinieron a mitigar los efectos del devastador huracán Mitch.

Iniciadores fueron entonces de un proyecto solidario e integral ideado por el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, como parte de la retribución que él mismo propugnó hacia el apoyo a la isla de tantos pueblos del mundo.

Por eso, Carreño destacó la significación de Guatemala para la cooperación de los profesionales de esa esfera, extendida ya por más de 40 países.

Fue también a partir del combate a las secuelas del Mitch en Centroamérica que en la capital cubana se creó la Escuela Latinoamericana de Medicina, que rompió hace rato un estrecho ámbito para ampliar sus servicios a estudiantes de otros continentes.

Allí donde se forman jóvenes de las capas humildes, los futuros galenos que ayudan ya por cientos en sus propias comunidades.

Son en esas localidades guatemaltecas, igualmente, donde su población en alto grado indígena acoge a los colaboradores cubanos, quienes se crecen ante adversidades de todo tipo, una de ellas romper las barreras idiomáticas propias de cada sitio.

Por decenas de millones se contabilizan las consultas realizadas en esta nación desde las primeras realizadas tras llegar el contingente inicial hace casi 12 años, de acuerdo con recuento ofrecido por Carreño a Prensa Latina que más adelante ampliará.

Es que ahora lo más importante era despedir al grupo con el reconocimiento incluido en cartas individuales dirigidas a sus familiares, por el apoyo prestado desde allá con su cariño, aliento y atención a hijos o cónyuges dejados atrás para cumplir el deber.

Simultáneamente, la brigada desde aquí envía a los vecinos de cada cual en sus barrios otro agradecimiento por ser puntal en la retaguardia de los cooperantes, según Carreño.