divendres, 22 de gener de 2010

La receta educativa del doctor Fuster

Las camisetas de promoción son de los mismos colores que los que tiene la dieta mediterránea. Rojas, verdes, amarillas, naranjas y azules. Llevan distintas inscripciones: Yo nado, Yo desayuno, Yo bailo. Son mensajes positivos para simbolizar los hábitos de vida saludables que debería tener presente la juventud de todo el mundo. Son frases estampadas en la tela formando uno de los emblemas de la nueva Fundación, presentada ayer en Barcelona por el doctor Valentín Fuster.

La ha bautizado SHE, (ella en inglés), pero no para hacer un guiño feminista con el que sugerir que las mujeres suelen tener más interés por su salud y la de sus familiares que los hombres. SHE es el acrónimo de Science, Health and Education con el que se sintetiza fielmente el horizonte de esta institución.

El cardiólogo español, director del Centro Nacional de Investigación Cardiovascular (CNIC) español y del Instituto Cardiovascular del Hospital Monte Sinaí, siempre ha recalcado cuáles eran las bases en las que se sustentaba su trabajo: investigar, atender a los pacientes y formar a alumnos de Medicina y colegas de profesión. Al crear SHE pretende ir un poco más allá de la docencia médica clásica y aplicar métodos científicos y estudios de calado con los que educar en salud a la población general y más concretamente a los niños y jóvenes.

Convencido de que cualquier persona debe tener su propia salud como una de las prioridades vitales, Fuster insiste en que el máximo partido educativo con el que contribuir a elevar la conciencia sanitaria de la población se logra en la niñez y en la adolescencia. "Es en esas edades cuando se puede conseguir orientar la conducta, porque cuando se es adulto suele ser más difícil modificar los hábitos", ha repetido muchas veces, "sabemos que buena parte de la salud de toda una vida depende de los comportamientos que se han tenido en la juventud".
Impacto Global

Si las siglas de la Fundación sintetizan en inglés las palabras ciencia, salud y educación se debe a que la organización quiere tener un impacto global. Aunque su base está en España y cuenta entre sus primeros patronos con empresarios como Carles Vilarrubí, su vicepresidente, además de políticos como Javier Solana y miembros de la familia Fuster.

"Tenemos también una peculiaridad que nos distingue un poco de los inicios de otras Fundaciones", comentó el científico español, "ya llevamos algunos años de experiencia y contamos con varios programas educativos funcionando tanto en nuestro país como en otras partes del mundo, Por eso nos gustaría generar un marco, una plataforma, y encuadra en ella este tipo de actividades que son muy necesarias para mejorar la salud en todas partes", añadió el doctor Fuster.

De hecho, hace tiempo que se han puesto en marcha experiencias educativas saludables para la infancia en Cardona (Barcelona), Madrid, Colombia, Nueva York y Ruanda. Por otra parte, la intención de los directivos de SHE no es la de repetir experiencias que ya se han llevado a cabo bien en otros sitios sino innovar, evitar el competir y fomentar, por el contrario, la cooperación con las instituciones que deseen y puedan aportar valor añadido. El CNIC entre otras.
Los 'monstruos supersanos'

Millones de niños en el mundo conocen perfectamente a los personajes de Barrio Sésamo. La serie de animación creada hace 40 años por Jim Henson se ha paseado por la mayoría de las televisiones del mundo y está considerada como un icono audiovisual de la infancia.

Fuster lleva tiempo aliado con los responsables de la serie y los famosos Elmo, Rosita o el Monstruo de las Galletas, entre otros, se han convertido, en compañía del científico español, en muñecos que fomentan la salud entre los más pequeños.

El éxito de esta experiencia en Colombia avala su difusión en otras latitudes. Entre uno de los objetivos próximos de SHE está la publicación el próximo mes de marzo de 'Monstruos Supersanos', un libro firmado por Fuster que ayude a los padres a orientar a sus hijos de 3 a 6 años en hábitos saludables.

Luego vendrán más publicaciones dirigidas a las los distintos segmentos de la edad infantil. Por otra parte, los cuatro jinetes que tiraran del carro de la Fundación ya tienen nombre propio. Son: conocer el cuerpo y su funcionamiento, profundizar en la alimentación, insistir en la trascendencia del ejercicio físico e incidir en los hábitos de consumo, para prevenir sobre todo cualquier drogadicción. Y eso sin dejar de lado la salud de la mente.

"Queremos fomentar la tolerancia entre la juventud", insiste Fuster, que, además, no está preocupado por la financiación de la organización ya que confía en la respuesta positiva muchos sectores de la sociedad.