dilluns, 5 d’octubre de 2009

Bacterias en los ordenadores del hospital


El teclado y el ratón del ordenador pueden ser dos refugios ideales para las bacterias hospitalarias, según un análisis llevado a cabo por investigadores taiwaneses. Sin embargo, este análisis asiático ha detectado una presencia menor de patógenos que otras investigaciones similares en otros hospitales, algo que los autores atribuyen a una adecuada higiene y al hábito de lavarse frecuentemente las manos.

'Staphilococcus aureus' (incluidas las cepas resistentes a la meticilina), 'Acinetobacter baumanii', 'Pseudomonas aeruginosa'... fueron sólo algunas de las bacterias descubiertas en el material de oficina por el equipo dirigido por Yen-hsu Chen, del Hospital Kaohsiung de Taiwán, según han publicado en el último número de la revista 'BMC Infectious Diseases'.

La toma de muestras de un total de 282 ordenadores reveló una tasa de infección del 17,4% por bacterias oportunistas como el 'S aureus' o las pseudomonas, principales fuentes de infecciones hospitalarias. Sin embargo, en el caso del estafilococo resistente a meticilina (MRSA, según sus siglas en inglés) o la 'A. baumanii', capaces de sobrevivir en diversas superficies, tanto secas como húmedas, este porcentaje se redujo drásticamente al 1,1% y el 4,3%, respectivamente.

Los autores subrayan que estas cifras son inferiores a las observadas en otras experiencias, llevadas a cabo por ejemplo en el Reino Unido, con una tasa de infección de hasta el 50%. En un estudio similar al suyo publicado en 2006 en la revista 'Infection Control and Hospital Epidemiology', se observó que esta cifra podía variar en función de la proximidad del ordenador con los pacientes o la frecuencia de uso por parte de los sanitarios; aunque también recuerdan que no hay datos que señalen que la mayor presencia de patógenos en los teclados se asocie con una peor tasa de infección en los pacientes.

Los especialistas atribuyen esta disparidad entre los trabajos a una adecuada higiene, con lavados frecuentes de manos por parte del personal sanitario que tiene que teclear habitualmente. Se da la circunstancia de que el hospital en el que se llevó a cabo esta experiencia está completamente informatizado, por lo que el ordenador es un compañero de trabajo habitual tanto de médicos como de enfermeras. A pesar de eso, no hay ningún protocolo sobre su desinfección rutinaria.

En el documento se subraya que resulta un tanto paradójico que el material informático que hay en los hospitales no pueda lavarse con agua, lo que obliga a extremar las medidas de higiene y desinfección de estos instrumentos que pueden convertirse en reservorios de bacterias que luego pasan a los pacientes. A pesar de eso, reconocen que no sería necesaria esa desinfección rutinaria, excepto en el caso que se detecte algún brote de estas bacterias nosocomiales.