divendres, 19 de juny de 2009

Una colonoscopia virtual para los pacientes de riesgo que no se realizan la prueba


Más vale virtual que nada. Ésta viene a ser la conclusión de un estudio, aparecido en 'The Journal of the American Medical Association', que analiza la eficacia de la colonoscopia clásica frente a la realizada mediante escáner. Esta última también es eficaz en la detección de tumores de colon en pacientes de riesgo y es una alternativa para los que no acuden al médico por temor a la técnica tradicional y más invasiva.

Daniele Regge, del Instituto para la Investigación y el Tratamiento Oncológico de Turín (Italia), y su equipo han intentado adentrarse en los beneficios de la colonografía realizada mediante TAC (tomografía axial computerizada). No es lo mismo ver el interior del aparato digestivo mediante una simulación informática pero en algunos pacientes puede ser suficientemente eficaz y rentable.
Procedentes de 11 centros italianos y uno belga, 937 pacientes se sometieron a una colonoscopia virtual (o colonografía) y seguidamente, unas tres horas después, a una clásica (en la que se introduce en el recto un tubo con una lente y se explora el intestino). Todos ellos tenían riesgo de padecer cáncer de colon: 373 contaban con un historial familiar; 343 tuvieron pólipos en la zona y 221 dieron positivo en el test de sangre en heces.
La colonoscopia virtual detectó 151 de los 177 casos de neoplasia -un crecimiento anormal de células- con un tamaño de unos 6 milímetros. Y descartó 667 de los 760 pacientes sin este tipo de afección. Por tanto, predijo un 96,3% de los casos negativos en los dos primeros grupos (antecedentes familiares y propios) pero sólo un 84,9% en los sujetos con sangre en las deposiciones.
"Nuestros resultados no apoyan el uso de la colonoscopia virtual como estrategia de primera línea en los pacientes que presentaron sangre en las heces", apuntan los firmantes. La sensibilidad general de la técnica fue de un 85,3%; un 90,8% en la detección de pólipos de más de 10 milímetros. En general, la predicción de casos positivos fue de un 61,9%.
Limitaciones
En este sentido, el trabajo apunta que, aunque con algunas limitaciones, la colonografía no es sólo eficaz en los pacientes sin riesgo conocido -algo que ya había quedado demostrado en estudios anteriores- sino también en los que cuentan con antecedentes que hacen sospechar de la presencia de esta patología.
Entre los puntos débiles de su trabajo, los propios firmantes señalan que los protocolos empleados en cada centro (de los 12 participantes) probablemente no fueron uniformes. Por otro lado, al saber que los resultados de la colonografía luego serían contrastadas por una colonoscopia tradicional, es posible que los radiólogos se tomasen más tiempo de lo adecuado para realizar la prueba.
Por último -inciden los autores- otro punto débil es no haber llevado un seguimiento a más largo plazo, en el que quedase patente si se pasaron por alto algunas lesiones importantes.
Un editorial adjunto, también publicado en 'JAMA', plantea hasta qué punto debe aceptarse "una disminución en la sensibilidad por potenciar un aumento en la adherencia". Y contesta que, al menos en el caso de EEUU, debido al alto número de personas que no se realiza una colonoscopia aún cumpliendo los criterios de riesgo, "una prueba imperfecta, con menor peligro y mayor aceptación [...] parece ser una solución atractiva".
No obstante, Emily Finlayson, del departamento de Cirugía de la Universidad de Michigan, también matiza que a la hora de generalizar su uso hay que tener en cuenta factores como las propiedades radiactivas del TAC. "Los individuos con alto riesgo de desarrollar una patología colorrectal probablemente se sometan a frecuentes pruebas de imagen y, como resultado, acumularán esta exposición a la radiación".