dimarts, 16 de juny de 2009

Un fármaco contra el cáncer borra algunos signos de envejecimiento de la piel


Un fármaco utilizado contra un amplio abanico de tipos de cáncer es capaz además de mejorar el aspecto envejecido y dañado de la piel por el sol, según una reciente investigación. El tratamiento con fluorouracilo (también conocido como 5FU) ya se empleaba hasta ahora para tratar un problema benigno de la piel como es la queratosis actínica, pero estos resultados podrían abrir la puerta además a un nuevo uso cosmético.

Por vía sistémica, este medicamento está indicado para algunos casos de cáncer colon, cabeza y cuello, páncreas, pulmón y digestivos. "Por vía tópica, se ha utilizado durante décadas en lesiones cutáneas precancerosas, tipo queratosis actínicas, carcinomas epiteliales superficiales y en algunos casos seleccionados de verrugas y condilomas genitales con gran eficacia", explica el doctor Ricardo Suárez Fernández, dermatólogo del Hospital Universitario Gregorio Marañón, en Madrid.
"Tras la misteriosa retirada de este medicamento por vía tópica [no la sistémica, indicada para los casos de cáncer] hace algunos años, quizás por su reducido precio, no hay marcas comerciales que lo vendan y hay que elaborarlo en farmacias como fórmula magistral, evidentemente más caro" puntualiza el dermatólogo, quien añade, además, que estudios como éste tal vez supongan un posible apoyo para su comercialización de nuevo.
En anteriores investigaciones relacionadas con la eficacia de este fármaco en pacientes con cáncer y con queratosis actínica, ya se había observado que su uso tópico (en forma de crema) influía en la apariencia y la textura de la piel. "Sin embargo, no se había analizado formalmente. Ahora, nosotros hemos estudiado si las personas con queratosis actínica tratadas con una crema a base de fluorouracilo experimentan cambios en los signos habituales de la edad".
Algunas de las señales del envejecimiento que mejoraron con este tratamiento según la nueva investigación son las arrugas, la palidez y aspereza cutánea, la hiperpigmentación, las manchas de la edad... En algunos casos, las mejoras fueron evidentes incluso desde la segunda semana, como es el caso de la palidez; en otras, como las manchas, se notó el efecto a partir del mes y medio.
Para llegar a esta conclusión, un grupo de especialistas del departamento de Dermatología de la Universidad de Michigan (EEUU) evaluó las variaciones clínicas y moleculares de la piel de 21 voluntarios con queratosis actínica, una enfermedad provocada por la exposición solar que se caracteriza por la aparición de parches escamosos y ásperos o bultos de color rojo. Aparece especialmente a partir de los 50 años, ya que el daño solar de la piel es acumulativo. Y aunque se trata de lesiones precancerosas, en principio benignas, pueden convertirse en cáncer de piel si no se tratan a tiempo.
Influencia en el envejecimiento cutáneo
Durante dos semanas, los participantes (cuyas edades oscilaban entre los 56 y los 85 años) se aplicaron un 5% de fluorouracilo en la cara dos veces al día. A través de biopsias y de evaluaciones clínicas, los expertos pudieron observar la evolución cutánea de cada individuo. Les hicieron fotografías al comienzo del estudio, y una, dos cuatro, seis, 10 y 24 semanas después. Tres dermatólogos que no estaban implicados en la investigación fueron los encargados de examinar dichas imágenes. Finalmente, los miembros de este trabajo completaron una encuesta sobre sus percepciones en la décima semana.
Como ya se había demostrado en anteriores estudios, gracias a este tratamiento la queratosis actínica se redujo considerablemente (de una media de 11,6 lesiones a 1,5). Además, tras las evaluaciones clínicas, también se identificaron mejoras relacionadas con el envejecimiento cutáneo: arrugas, hiperpigmentación y delgadez de la piel.
A través de las biopsias, los expertos confirmaron que este tratamiento actuaba de precursor del colágeno, capaz de reconstruir la piel dañada. "Causa heridas epidérmicas, lo que estimula la cicatrización y la remodelación dérmica, resultando en un mejor aspecto", concluyen los autores del estudio.
"Es un antimetabolito que destruye las células tumorales que se están multiplicando. Precisamente por esta destrucción de las células alteradas y su influencia en la matriz dérmica, con el 5 FU (5% de fluorouracilo), la piel reacciona con irritación para quedar después más suave y renovada", confirma el doctor Suárez Fernández.
Los pacientes también notaron los efectos. Según el cuestionario, el 95% de ellos observó mejoría en su piel. Tanto es así, que incluso el 87% estaba dispuesto a someterse de nuevo al tratamiento.
"Los pacientes que deben seguir este tratamiento por su queratosis actínica tendrán un beneficio adicional, lo que puede motivarles a seguir esta rigurosa terapia", señalan los responsables de la investigación.
Aunque se trata de un trabajo pequeño, corrobora lo que se venía observando desde hace varias décadas. Un paso más que, quizás, ofrece pistas para futuros fármacos. No obstante, como advierten los autores, son necesarios más estudios.