dimecres, 25 de març de 2009

Las personas con deficiencias motoras podrán ejecutar acciones sólo con el pensamiento

Moverse con facilidad en una silla de ruedas tan sólo con un pensamiento puede sonar a ciencia ficción. Sin embargo, cada vez son más abundantes y firmes los pasos hacia ese objetivo.
Investigadores de la Universidad de Málaga (UMA) están inmersos en la creación de un sistema que permitiría a personas con discapacidad severa no sólo trasladarse de un sitio a otro sino también enviar mensajes sencillos como "tengo sed" o simplemente mover el cursor por la pantalla del ordenador a través del perfeccionamiento del control mental, según informa 'La Opinión de Málaga'.

Así lo ha explicado a 'La Opinión de Málaga' Ricardo Ron, profesor de la UMA y miembro del grupo de investigación Diana, que lidera el proyecto Brains, cuyo fin principal es establecer un canal de comunicación para aquellas personas con deficiencias motoras.
Cerca de un centenar de malagueños, la mayoría universitarios, se han prestado ya como voluntarios para conocer los entresijos de este sistema y sus posibilidades de futuro. En octubre, se prevé que comiencen los entrenamientos con pacientes severamente limitados por su discapacidad.
Esta investigación recurre al sistema cerebro-computadora o BCI. El funcionamiento de este mecanismo radica en la posibilidad de que los usuarios puedan controlar voluntariamente su actividad electroencefalográfica.

"El problema de estos sistemas es que hace falta un entrenamiento para conseguir un control perfecto. Por eso decidimos crear aplicaciones virtuales muy reales y fáciles de manejar como escribir palabras, conducir un coche o navegar a través de un entorno seguro como el de la Escuela de Telecomunicaciones para hacer menos agotador el proceso de aprendizaje. Ésa es la principal novedad que incorporamos", puntualiza Ron, que lleva trabajando más de un año, junto con el resto del equipo, en este proyecto pionero que aún está en fase de investigación.
El sistema utilizado sigue unas pautas claves en las que el sujeto y su concentración mental son elementos imprescindibles. Esta técnica mínimamente invasiva se basa en la colocación de electrodos superficiales en la cabeza del paciente que captan las señales del cerebro.
El sistema amplifica las señales registradas con un polígrafo y el PC las digitaliza para analizarlas. "Un discapacitado no puede mover la mano derecha pero sí puede dar la orden mental o imaginar que lo hace, lo que produce una actividad mental similar y eso es lo que analiza el sistema y lo que permitiría el movimiento", señala Ron. "No puedes pensar cualquier cosa. Tienen que ser tareas concretas. De ahí la importancia del entrenamiento previo porque este sistema no daría una seguridad al 100% pues la mente está expuesta a factores externos", concluye el investigador de la UMA.