dijous, 6 de novembre de 2008

Vestidos para un rescate 'inteligente'


El Inspector Gadget no dudaría ni un instante en ponerse una chaqueta capaz de detectar cualquier amenaza externa, desde condiciones meteorológicas extremas hasta la presencia de gases tóxicos. El mismísimo James Bond sería la percha perfecta para la camiseta con sensores que monitoriza el ritmo cardiaco y la temperatura corporal. Pero esta vez la realidad supera a los inventos de las superproducciones de Hollywood y los primeros en llevar estas prendas inteligentes serán los bomberos y los miembros de la Unidad de Protección Civil de Francia.

El proyecto ProeTEX, financiado por la Unión Europea y en el que trabajan 23 universidades y centros de investigación, pretende mejorar la seguridad y la eficacia de los trabajadores de emergencias y de los equipos de rescate en condiciones difíciles. Para ello han fabricado dos camisetas interiores, una chaqueta, unas botas y unos cinturones que incluyen sistemas que registran las constantes vitales tanto del encargado del rescate como de la víctima (para la que han diseñado los cinturones).
"Lo más importante a la hora de desarrollar esta vestimenta, lo que había que tener en cuenta, es que los sistemas debían ser muy fáciles de usar", indican los investigadores del proyecto. Dada la labor de los bomberos y de los equipos de rescate, en la que el tiempo es primordial, "los sistemas no deben impedirles ni dificultarles en ningún momento su trabajo. Al contrario, estas prendas deben ser una segunda piel".
Los primeros prototipos, los que probarán en el país galo, son aptos para operaciones de rescate en condiciones meteorológicas difíciles, para labores en el mar, para acciones que requieren ventilación y para los casos de terremotos o derrumbamiento de edificios. Los sistemas que llevan incorporados incluyen la monitorización del ritmo cardiaco y respiratorio y de la temperatura corporal, sensores que detectan los niveles de oxígeno, de hidratación e, incluso, de estrés. Sin olvidar un GPS para facilitar la orientación.
Todos estos datos, que se transfieren desde las prendas a un ordenador, permiten determinar si un individuo está en dificultades o en peligro, si ha quedado inconsciente o, simplemente, dar instrucciones desde fuera para facilitar la labor de rescate.
El uniforme inteligente completo consta de unas camisetas interiores que son las que vigilan el estado de salud de quien las lleva, y prendas externas –chaqueta y botas- que alertan de las amenazas externas, como la presencia de sustancias tóxicas en el ambiente. Para la víctima se han diseñado los cinturones, que tienen las mismas funciones que las camisetas.