dimarts, 28 d’octubre de 2008

Un fármaco para el Alzheimer, más eficaz que las píldoras antiobesidad


A juzgar por los resultados de un trabajo danés, la lucha contra la obesidad podría contar pronto con un nuevo arma farmacológica. Según sus datos, la tesofensina, un medicamento que se emplea para tratar enfermedades como el Parkinson y el Alzheimer, consigue pérdidas de peso hasta dos veces superiores a las producidas por las píldoras antiobesidad que se venden en la actualidad.

El nuevo fármaco actúa sobre ciertos neurotransmisores, suprimiendo la sensación de hambre y provocando, por tanto, una reducción del peso.
Su efectividad y seguridad se había comprobado en estudios en animales y, de forma indirecta, en trabajos que evaluaban su impacto en la terapia de enfermedades neurológicas, ya que los pacientes obesos que lo tomaban perdían peso.
La reciente investigación ha analizado específicamente su efecto sobre individuos con sobrepeso y sus conclusiones, publicadas en el último The Lancet, muestran que es más efectivo y seguro que el orlistat y la sibutramina, los fármacos autorizados para tratar la obesidad. Sin embargo, sus autores remarcan que se trata de un estudio pequeño y en fase II, por lo que sus resultados necesitan ser confirmados por trabajos más exhaustivos.
El estudio analizó el caso de 203 pacientes obesos, que estaban bajo tratamiento en cinco centros diferentes. Tras pedir a todos que iniciaran una dieta hipocalórica y darles instrucciones para que incrementaran progresivamente su actividad física, los investigadores indicaron a la mitad del grupo un tratamiento con tesofensina durante 24 semanas (las dosis variaron entre 0.25 mg, 0.5 mg o 1 mg al día). El resto recibió un placebo.
Al analizar los datos de los 161 individuos que finalmente completaron el estudio, los investigadores comprobaron que los pacientes que habían recibido tesofensina experimentaba pérdidas de peso mucho mayores que el resto de participantes.
Así, mientras que la báscula de los individuos que habían ingerido el placebo bajó 2,2 kilos, la de quienes tomaron el principio activo lo hizo en 6,7 kilos sí habían ingerido la dosis más baja, 11,3 kilos si lo que recibieron fue la cantidad intermedia y 12,8 kilos si habían usado 1 mg de tesofensina al día. «Nuestros resultados deben compararse con la pérdida de 2,9 kilos que produce el orlistat, los 4,2 de la sibutramina y los 4,7 que alcanza el rimonabant en el mismo periodo», se señala en el trabajo.
También se registraron mejoras en el metabolismo de la glucosa (aunque no se apreció una reducción en sangre) y los niveles de colesterol y triglicéridos entre los pacientes que tomaron tesofensina, si bien sólo la dosis de 0,25 mg produjo reducciones significativas del LDL (colesterol malo).
EFECTOS ADVERSOS
Náuseas, sequedad bucal, insomnio, mareo, diarreas y estreñimiento fueron los efectos secundarios más comunes entre quienes ingirieron la tesofensina, aunque se registraron principalmente en el grupo que tomó la dosis más alta.
Estos pacientes también presentaron un aumento de su tensión arterial y un incremento considerable del ritmo cardiaco, algo que no sufrieron ni los que recibieron el placebo o la dosis más baja del medicamento.
Aunque no se apreciaron aumentos de problemas psiquiátricos como la ansiedad, sí se puso de manifiesto una tendencia a sufrir más cambios de humor.
«Con el creciente interés sobre los efectos psiquiátricos adversos producidos por el rimonabant, es necesaria una evaluación más exhaustiva de los efectos de la tesofensina en otros trabajos», añaden los autores.
Según la hipótesis de los investigadores, la dosis de 0,5 mg del fármaco es la más prometedora, porque produce una pérdida significativa de peso con menos efectos secundarios que las cantidades más altas. «Tomar esta dosis una vez al día durante seis meses tiene el potencial para generar una pérdida de peso dos veces mayor que los fármacos actualmente aprobados. De todas formas, se necesitan estudios más largos y de fase III para corroborar nuestros hallazgos», concluyen los autores.