dilluns, 26 de maig de 2008

Un grupo de alpinistas discapacitados se marca como objetivo hacer un 'ochomil' en 2009

Los alpinistas con discapacidad contarán en el futuro con más oportunidades para desarrollar su pasión deportiva, gracias al convenio suscrito hoy entre la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), el Consejo Superior de Deportes (CSD) y el Club Deportivo "Montañas sin Barreras". Este club se ha marcado como objetivo que montañeros con discapacidad coronen un pico de más de 8.000 metros de altura en 2009.
El convenio fue firmado por el rector de la UPM, Javier Uceda; el presidente del CSD y de la "Fundación Deporte Joven", Jaime Lissavetzky, y el presidente del Club "Montañas sin Barreras", Miguel Ángel Gavilán.

El acto de la firma tuvo lugar en la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF) de la UPM, con motivo de la exposición fotográfica del Proyecto "Montaña sin barreras", cuyos protagonistas son escaladores discapacitados.
Este proyecto pretende fomentar la integración en la sociedad de todos los colectivos y, en concreto, el de personas con algún tipo de discapacidad. Con esta iniciativa se trata de contribuir a que estos discapacitados tengan oportunidades reales para desarrollar sus habilidades y practicar diferentes modalidades deportivas.
Javier Uceda apuntó que "tenemos la obligación de destacar aquellas iniciativas o actividades que de por sí son excepcionales, y 'Montañas sin fronteras' constituye justamente un ejemplo de ese tipo de iniciativas".
Asimismo, Jaime Lissavetzky señaló que "el deporte es integración, y en ese sentido, y más que nunca en este proyecto, está también presente ese aspecto de integración. El deporte tiene que ser para todos, para todas las edades y tiene que servir como un elemento de cohesión en nuestra sociedad".
Miguel Angel Gavilán explicó, por su parte, que "la realidad de 'Montaña sin Barreras' en el 2008 es que somos un grupo formado por dos alpinistas ciegos, un discapacitado visual, dos físicos y un equipo de más de 16 alpinistas entre guías y colaboradores".
El presidente de este Club Deportivo apuntó que "hemos comenzado el proyecto de 2008 ascendiendo, en Chile, Ojos del Salado, el volcán más alto del mundo, de 6.928 metros, siendo el primer grupo a nivel mundial de discapacitados que lo consigue".
Gavilán expresó también que "nos hemos propuesto intentar llevar a cabo un sueño, que no es otro que pisar por parte de discapacitados una montaña de más de 8.000 metros en el 2009. Esperamos poder realizar este sueño y tocar las estrellas, pero con los pies en la cima".
El acto culminó con la entrega de una placa al coronel director de la Escuela Militar de Montaña, Alfonso Juez Reoyo, así como de dos piolets, tanto a Javier Uceda como a Jaime Lissavetzky.