dimecres, 9 d’abril de 2008

El 'santo grial' del diagnóstico precoz de las enfermedades neurodegenerativas

Alzheimer, Parkinson, Esclerosis Lateral Amiotrófica... Cuando un paciente recibe un diagnóstico como éste su cuerpo manifiesta ya los síntomas de estas patologías. Para entonces, se ha perdido un precioso tiempo en el que se podría haber ralentizado su avance. La comunidad científica se está volcando en la búsqueda de un método que satisfaga la necesidad de detectar cuanto antes estas enfermedades cada vez más frecuentes. Un camino lleno de sinsabores.

Unas han corrido más suerte que otras en cuanto al volumen de los esfuerzos puestos en la investigación de una cura, de formas más precisas de diagnóstico o de tratamientos para sus síntomas. En general, el conocimiento que tenemos sobre las enfermedades neurodegenerativas es pequeño, aunque en los últimos años han proliferado las publicaciones en torno a algunas de ellas.
La presencia del mal de Alzheimer no se puede establecer con seguridad hasta que se le practica la autopsia al paciente. En vida, algunos signos y síntomas orientan el diagnóstico en esa dirección pero la confirmación llega con los estudios histopatológicos del cerebro. En el caso del Parkinson sucede algo parecido; los signos y síntomas son múltiples y complejos y el enfermo debe cumplir muchos requisitos para obtener un dictamen de 'probable'.
El enfoque bioquímico es en el que más esperanzas están depositadas, aunque la lista de fracasos es larga. Primero fue la apolipoproteína E, que durante algún tiempo se pensó que aumentaba el riesgo de sufrir Alzheimer. Hoy en día, se emplea la medición de los niveles de tau y beta-amiloide en el líquido cefalorraquídeo, una técnica que en algunos países se emplea de forma rutinaria pero que no ha mostrado ser más eficiente que el diagnóstico clínico.
Los ensayos han sido casi tantos como los fracasos, pero "sería muy importante [encontrar en método de diagnóstico precoz] porque no hay ninguno", ha declarado a elmundo.es Félix Bermejo Pareja, especialista en Alzheimer del Hospital 12 de Octubre.
Un nuevo test en el mercado
Aún está en pruebas pero, según informa la revista 'Chemistry & Industry', este verano podría lanzarse una nueva técnica capaz de detectar algunas enfermedades neurodegenerativas en sus periodos iniciales. El test, desarrollado por la compañía Power3 Medical Products, que ha anunciado su comercialización para este verano, se basa en la búsqueda de varios biomarcadores.
La empresa habla de 59 proteínas cuyos niveles indicarían si una persona padece Esclerosis Lateral Amiotrófica, Alzheimer o Parkinson, incluso antes de que desarrolle síntomas importantes. La técnica, según sus fabricantes, tiene una especificidad y sensibilidad por encima del 90%, aunque sólo se ha probado en algo más de 180 pacientes.
No es la primera vez que resuena el término biomarcador. Hace unos meses la revista 'Nature Medicine' hacía público un estudio en que se identificaba 18 de estas moléculas con las que es posible determinar la presencia del mal de Alzheimer. "En los últimos seis meses han aparecido trabajos similares –explica Bermejo- pero eso no quiere decir que los tests se vayan a utilizar rápidamente en la clínica porque es preciso que compruebe su eficacia la literatura médica mundial".
"Este tipo de resultados, desde el punto de vista básico, son muy interesantes, pero para la clínica hay que ser más cautelosos, hay que demostrar su utilidad y su superioridad frente a otros métodos", señala María de Ceballos, investigadora sobre Alzheimer del Instituto Cajal del CSIC.
Hallar herramientas que permitan hacer un diagnóstico lo más temprano posible de este tipo de patologías permitiría "intervenir antes y, tal vez, intentar frenar su progresión", señala de Ceballos. Cosa que tendría una repercusión "impresionante" en los ámbitos familiar y social y en el sistema de salud.