dimecres, 16 d’abril de 2008

Cada seis minutos se produce un ictus en España

Cada seis minutos se produce un ictus en España, una enfermedad que afecta al cerebro y que se produce por problemas de circulación, según afirmó hoy la Federación Española de Ictus (FEI), que subrayó también que esta patología es la primera causa de mortalidad en mujeres y la segunda en hombres.
La FEI, presentada hoy en Madrid, aglutina a todas las asociaciones de pacientes y se constituye para concienciar a la población general sobre esta enfermedad y mejorar la situación de los afectados, alrededor de un millón en este país, según señaló en rueda de prensa el coordinador del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología, José Álvarez-Sabín.

ELEVADO IMPACTO

Por su parte, el presidente de la Federación Española de Ictus, Manuel Navarro, indicó que cada año se diagnostican en España casi 120.000 nuevos casos de ictus, una enfermedad con un elevado impacto médico, social y personal, tanto para el paciente, como para su familia.

Así, añadió Navarro, se estima que un tercio de los pacientes con ictus fallece por esta causa y el 40 por ciento sufre una discapacidad que le impide valerse por sí mismo. Con respecto al gasto que origina la enfermedad, se estima que en España supone más del cuatro por ciento del gasto sanitario total.

A este respecto, el doctor Álvarez-Sabín llamó la atención sobre la posibilidad de prevenir el ictus mediante el control de sus factores de riesgo (edad, hipertensión arterial, obesidad, tabaquismo y consumo excesivo de alcohol, entre otros), y aseguró que los estudios han demostrado que el diagnóstico precoz del ictus y la atención neurológica especializada reducen la mortalidad y la discapacidad.

"Una persona que acude ante los primeros síntomas del ictus (pérdida de fuerza o de sensibilidad en la mitad del cuerpo, pérdida de visión, alteración del habla, inestabilidad) al hospital y es tratado por un neurólogo tiene tres veces menos probabilidades de fallecer o quedar con una discapacidad para el resto de su vida", afirmó este experto.

FRENOS A LA PREVENCIÓN

Sin embargo, dos situaciones están frenando, en opinión del doctor Álvarez-Sabín, la posibilidad de prevenir y evitar las secuelas de esta patología: por un lado, el desconocimiento de la población en general sobre qué es el ictus y, por otro, la ausencia de unidades de ictus en los hospitales.

"Todo el mundo ante un dolor en el pecho acudiríamos al hospital ya que pensaríamos que estamos sufriendo un infarto. Pero el ictus es una enfermedad que cursa sin dolor y la gente no suele interpretar sus síntomas como urgentes, quizás porque no dispone de suficiente información sobre ella", explicó.

Con respecto a las unidades especializadas en el ictus, "hay sólo 29 de las 95 que debería haber, por lo que sólo estamos dando cobertura a menos de un tercio de la población que lo necesita", precisó el doctor Álvarez- Sabín, quien añadió que el tratamiento precoz supondría salvar la vida a más de 6.000 enfermos de los 40.000 que fallecen cada año en España.

Para abordar de forma integral el ictus, el Ministerio de Sanidad y Consumo, en colaboración con los pacientes, las sociedades científicas y las comunidades autónomas, está preparando una estrategia que estará lista en el último trimestre de este año, según fuentes del departamento que dirige Bernat Soria.