divendres, 6 de juliol del 2007

"Pronto se curarán algunas enfermedades cancerígenas relacionadas con la leucemia"

Avram Hershko nació en 1937 en Karcag (Hungría), y en 1950 emigró a Israel con su familia. De 1965 a 1967 trabajó como físico para las fuerzas de defensa israelíes, y durante los tres años posteriores a 1972 con el doctor Gordon Tomkins en la Universidad de California, en San Francisco.En el año 2004, junto con los también expertos Aaron Ciechanover e Irwin Rose, le fue concedido el Premio Nobel en Química por el descubrimiento de la degradación de las proteínas por mediación de las ubiquitinas. Sus trabajos sirvieron para destruir las proteínas que ya no sirven a los seres vivos. Estos descubrimientos han sido claves para la investigación en el cáncer y enfermedades raras.Recientemente visitó Valencia, con motivo de la última convocatoria de los Premios Jaime I, de cuyo jurado forma parte, y habló con GACETA MÉDICA del conocimiento actual del cáncer, las investigaciones en marcha en esta área y el futuro de su abordaje.A usted le concedieron el Premio Nobel por sus trabajos sobre la ubiquitina, ¿cómo funciona esta proteína? Se trata de una proteína nombrada por un químico que la descubrió en células adultas, pero que no sabía qué función desempeñaba. Las principales aplicaciones de mis descubrimientos sobre la ubiquitina se centran en el cáncer. Actualmente se ha descubierto un nuevo fármaco para el tratamiento del cáncer de hueso que está basado en mis descubrimientos sobre esta proteína.¿Qué ha cambiado desde que recibió el galardón en 2004?Bueno, desde 2004 se ha avanzado muchísimo en todo tipo de investigaciones referentes al cáncer y a enfermedades cerebrales tales como el párkinson o la enfermedad de Alzheimer. Centrándonos en el cáncer, sí que puedo decir que algún día llegará a ser crónico. Basándose en mis descubrimientos, la enfermedad podrá estabilizarse en un futuro; es decir, no se curará, pero se detendrá el proceso degenerativo de las células y los pacientes podrán vivir muchos años con una buena calidad de vida, podrán llevar una vida normal. Por ejemplo, en las investigaciones sobre el sida se han conseguido grandes logros y los pacientes están consiguiendo vivir muchos años más, aunque esto no quiere decir que se pueda relajar la prevención para evitar el contagio.Pero el cáncer no se termina de curar…Eso es importante y quiero recalcarlo. Hay una diferencia vital entre curar y convertir una enfermedad en crónica y manejable. El cáncer llegará a ser crónico y hoy en día ya hay muchos avances por medio de la misma ubiquitina, marcando el ADN y logrando destruir las proteínas sin uso. Por lo tanto, no es correcto hablar de una vacuna o medicamento que cure el cáncer, porque el cáncer no es una enfermedad sino muchas, y cada una de ellas es distinta y requiere un tratamiento específico.¿Y qué aplicaciones clínicas han tenido todos estos descubrimientos?En el campo de los fármacos todo va más lento. Lleva muchísimo tiempo desde que se crea un fármaco hasta su puesta final en el mercado, después de pasar muchísimos test. Estoy seguro de que aparecerán nuevos medicamentos para tratar el cáncer basados en estos descubrimientos, pero no podría decir una cifra en años, dos, tres, seis, quién sabe. Éste es un campo en el que los avances se producen muy lentamente.Pero habrá unos tipos en los que la investigación esté más avanzado que en otros…Sí, por supuesto. En unos años se podrán curar algunos tipos de enfermedades cancerígenas malignas relacionadas con la leucemia. En cambio, para otro tipo de tumores, como el de páncreas o el de colon, la curación no está tan cerca; con ellos soy mucho menos optimista.Hoy en día, en los casos de cáncer que ya son tratables, con los que los enfermos viven más años, teniendo una aceptable calidad de vida —por ejemplo, como decía, algunos tipos de leucemia o de mama—, juega un papel primordial poder detectarlos a tiempo. El cáncer de próstata es otro tipo que se puede tratar gracias a los marcadores en la sangre.Entonces, ¿podemos decir que en unos años el cáncer desaparecerá?No. Por ejemplo, no podemos decir que el cáncer desaparecerá en cinco años, pero sí que en un futuro será una enfermedad con la que se podrá vivir. Ahora mismo es fundamental su detección temprana, porque se puede curar sin mucha dificultad. Además, como las expectativas de vida de la población mundial aumentan, la incidencia del cáncer será cada vez mayor.Y en este sentido ¿qué piensa de las investigaciones relacionadas con la genéticas aplicada al tratamiento del cáncer?No son la panacea, como muchos creen, pero sí permitirán conocer qué tipo de cáncer es más susceptible de que aparezca en determinadas personas y, de esta forma, diagnosticarlo en una fase precoz.¿Hacia qué campos se dirigen sus investigaciones actuales?Ahora mismo mis investigaciones están basadas en estudiar cómo funcionan las células. No nos centramos en una enfermedad en concreto, sino más bien deseamos que sean útiles para patologías tanto comunes como raras. Todas las aplicaciones funcionan a nivel básico, posteriormente serán estudiadas y catalogadas.Hoy vamos en una nueva dirección de investigación que está basada en todo lo que se conoce del sistema inmunológico, tratando de entender la división de las células y cómo el sistema inmunológico participa en esta división.¿Y en el cáncer?Estos estudios, por supuesto, también son importantes para el abordaje del cáncer, donde las células se dividen donde no deben. Las proteínas que carecen de uso deben ser destruidas. En nuestro cuerpo las proteínas funcionan como máquinas, el ADN tiene toda la información para crear las proteínas y éstas hacen todo lo demás. Por ello, es primordial conocer y entender las proteínas, si están sanas o deben ser eliminadas, y ése es nuestro trabajo, resolver este misterio.¿Cómo ve usted la situación actual de la investigación en España?Creo que en el apartado médico es muy interesante. Estoy muy impresionado por los avances que he ido conociendo, sobre todo en lo que se refiere a la investigación oncológica, que es el campo que más domino. En España hay auténticos grupos de referencia a nivel mundial.