dijous, 18 de gener del 2007

Aumentan los casos de enfermedad mental en Nueva Orleans después del Katrina

La incidencia de las enfermedades mentales se ha disparado en la ciudad norteamericana de Nueva Orleans 16 meses después del huracán Kartrina, según datos de las autoridades de esa ciudad norteamericana, informa el diario "Usa Today".
Según datos de los juzgados de la localidad, el número de suicidios en los cuatro meses siguientes al huracan registró un incremento del 300% con respecto a los casos registrados antes del desastre, y la policía local sostiene que las llamadas de emergencia relacionadas con casos psiquiátricos continuán siendo un 15% más elevadas que antes del Katrina.
En una encuesta realizada por los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades, un 26% de los encuestados afirmaron que al menos una persona de sus familias necesitaba atención psiquátrica, sin embargo menos del 2% estaba recibiéndola.
En toda Nueva Orleans, sólo unas pocas decenas de camas están disponibles para tratamiento psiquiatrico en los hospitales, frente a las 300 que existían antes del desastre. Sólo 22 de los 196 psiquiatras que ejercían en la ciudad han regresado a ella, según una encuesta realizada por el "Diario de la Asociación Médica Americana", y la mayoría de los que ejercían de forma privada no han vuelto.
De las ocho clínicas psiquiátricas públicas de la ciudad sólo dos no quedaron destruidas por la tormenta y tan sólo una ha reabierto sus puertas. De las otras seis, cuatro han vuelto a funcionar en caravanas, pero sólo cuentan con la mitad de su personal y se enfrentan a grandes dificultades para cubrir sus necesidades económicas y laborales.
Lo mismo sucecede con los centros privados, que tienen ahora el doble de casos que atender y grandes listas de espera. La magnitud de la crisis que atraviesa, tanto el área de salud mental como el resto de especialidades, resulta difícil evaluar, ya que sólo el 20% del personal de los servicios sanitarios de la ciudad se ha reincorporado a sus puestos, y están ocupados en restablecer el servicio diario normal.
La dramática situación que viven muchos vecinos de Nueva Orleans debido a la falta de servicios y suministros básicos, vivienda y empleo ha disparado el número de casos de depresión, suicidios, infartos cerebrales y de miocardio y fallecimientos por causas relacionadas con el estrés, y su Departamento de Sanidad se encuentra desbordado, según ha informado su responsable, Kevin Stephens.