dimecres, 5 de desembre de 2012

“Desde las estructuras públicas no se apuesta por la inclusión en empresas ordinarias”

Mª Luisa Arenas, presidenta de AESE (Asociación Española de Empleo con Apoyo) A pesar de que el empleo con apoyo en nuestro país está cada vez más respaldado por las entidades de la discapacidad, las propias personas con discapacidad, y sus familias, la AESE denuncia la falta de apoyo institucional. Pero si además, a esta triste situación se une la crisis, el resultado es dramático, “la situación actual es casi inviable”, afirma la presidenta de la AESE. ¿En qué situación se encuentra ahora mismo el empleo con apoyo en nuestro país? Desde un punto de vista de desarrollo de estructuras o servicios, el empleo con apoyo está en un momento de gran esplendor ya que cada vez se conoce más, hay más entidades que apuestan por la inserción a través de esta metodología y las personas con discapacidad y sus familiares cada vez más demandan esta modalidad de inserción. Existe una regulación del empleo con apoyo a través de un decreto estatal, la convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad de 2006 (ratificada por el estado español en 2008) e incluso para otros países tanto europeos como sudamericanos somos un referente en esta metodología. Por lo tanto en este sentido nuestro país está bien posicionado. Sin embargo, hay que decir que todo esta situación positiva no va a la par con la situación real del día a día de los servicios de empleo con apoyo, ya que si miramos a la realidad de cada día de los diferentes entidades vemos que el decreto no se desarrolla por dificultades propias del decreto, desde las estructuras públicas no se respalda ni se apuesta por la inserción laboral en empresas ordinarias. Por lo tanto, en este sentido la situación es más bien negativa. ¿Han acusado la falta de financiación tras el drástico recorte en los presupuestos de 2012? ¿Qué repercusiones tiene o puede tener? Siguiendo con el punto anterior, a la situación de falta de apoyo institucional pública y política hay que señalar la situación actual de crisis profunda en la que se encuentra el país. Esto ha provocado que los recortes en lo social sean espectaculares y por supuesto desde las entidades que forman parte de la AESE (Asociación española de empleo con apoyo) estamos notando que los apoyos económicos no llegan teniendo que tomar drásticas medidas de reducciones de plantilla, con lo que ello supone en la calidad de los servicios, e incluso algunas entidades que se plantean dejar de hacer inserción por falta de financiación. Esta situación nos lleva a concluir que si el empleo con apoyo en España se ha desarrollado a esta escala y ha posicionado al Estado español en donde está, ha sido gracias al esfuerzo y la apuesta de las entidades por creer que las personas tienen derecho a un trabajo digno en igualdad de condiciones independientemente de su certificado de minusvalía y que cuando la situación económica ha sido positiva se ha podido sacar adelante como decía antes con mucho esfuerzo de las entidades y que ahora que la situación económica es mala, nos encontramos en una situación que sin el respaldo político e institucional es del todo inviable. Por lo tanto, es necesario hacer una reflexión conjunta para decidir si desde las instituciones se apuesta o no por esta metodología de inserción, se apuesta por desarrollar lo que desde la Convención sobre el derecho de las personas con discapacidad se ha firmado y a partir de ahí poder trabajar conjuntamente para que cuando la situación económica sea más favorable tener desarrollado el marco de trabajo. El empleo con apoyo fue respaldado incluso con la aprobación de un Real Decreto en 2007, que fue recibido con grandes expectativas. Tras este reconocimiento, ¿se ha producido un avance gracias a la nueva norma, se ha aplicado o se está aplicando? El Real decreto de 2007 fue recibido por las entidades y por la propia AESE con ilusión pero con cierto recelo, y más al leer el planteamiento definitivo. Lleva desde el año 2007 en vigor, esto es 5 años, y el resultado de su aplicación es negativo ya que muy pocas entidades lo han podido aplicar por las propias dificultades que desde el inicio marcan para poder desarrollarlo. Entre las críticas más destacadas: * Eliminar la condición de estar sujeto a la disponibilidad de los fondos, ya que esto no asegura el que se pueda financiar. Tendría que tener una dotación económica definida. * Eliminar el carácter futurible de las acciones presentadas, ya que es casi imposible prever a seis mese vista las incorporaciones laborales y menos en la situación económica actual de crisis. * Establecer financiación para los apoyos realizados en la fase previa a la contratación (intermediación laboral) y en la fase posterior a la contratación (mantenimiento del puesto de trabajo), ya que la inserción laboral no es exitosa si no se hace un proceso previo de análisis y ajuste de puestos, y de un seguimiento a lo largo de la vida de la persona, y todo eso hay que financiar si queremos que los servicios funcionen. En el real decreto no se financia más que el proceso de inserción obviando tanto el previo como el seguimiento a lo largo de la vida laboral de las personas. * La publicación y convocatoria de las Órdenes a este Real Decreto en todas las Comunidades Autónomas en igualdad de términos y condiciones, ya que lo que estamos observando es que en cada comunidad se plantea de forma diferente. Algunas voces reclaman que se desarrolle en todas las comunidades de forma más flexible y que se adapte a las necesidades de las personas con discapacidad y a la realidad de las asociaciones, que son las que realmente están desarrollando los programas de integración laboral ¿está de acuerdo? Desde AESE hemos recogido las críticas de las diferentes entidades de las diferentes comunidades autónomas y es cierto que todas se quejan de que existen diferencias entre las diferentes comunidades, en algunas sale la convocatoria y en otras no por falta de dotación; la dotación no puede ser la misma según la realidad económica de cada comunidad y que los salarios y los gastos en las diferentes comunidades es diferente…Por ello, si entendemos que se debería hacer una adecuada adaptación a las realidades de cada comunidad. A pesar de las críticas, el Real Decreto de nuestro país sobre empleo con apoyo ha sido seleccionado para un premio ¿puede explicarnos este proceso y las razones de este éxito? Esto se debe a las buenas prácticas que desde las entidades se están realizando y que son difundidas desde foros diferentes como la EUSE. Además desde el punto de vista de legislación España es uno de los pocos que tiene una regulación del Eca a pesar de sus deficiencias. Por ello, desde AESE decimos que el Real decreto es un buen instrumento en cuanto a regulación y reconocimiento público y administrativo, pero que nació con muchas deficiencias que deseamos y estamos trabajando en ello desde AESE y otras entidades (Fiapas, DOWN España), para subsanarlas y mejorar un instrumento que si no se mejora dejará de ser útil para las entidades. ¿Qué otros frentes trabaja ahora la AESE para continuar con su labor a favor de las personas con discapacidad? La AESE tiene como objetivo principal la inserción laboral de las personas con dificultades de inserción en empresas ordinarias a través de la metodología del empleo con apoyo. Y lo entendemos así por ser la inserción laboral la vía de acceso a todo lo que las personas pueden necesitar para hacer su plan de vida personal. Por ello, desde la AESE estamos muy atentos a todo lo que se hace para que las personas además de trabajar puedan acceder a una vida independiente, donde utilizando la metodología de los apoyos se consigue que personas que tradicionalmente hayan sido institucionalizadas, puedan acceder a una vida independiente con apoyos, que les haga hacer su propio proyecto de vida; en este mismo sentido apoyamos los programas que desde el ocio con apoyo se puedan realizar. Otro aspecto que desde AESE preocupa es el tema de las jubilaciones y el desarrollo de la vida de las personas tras finalizar su etapa laboral. Y todo esto supone una reflexión y cambios legislativos que cambien el planteamiento actual de las personas con discapacidad, que se pase a ver a las personas con discapacidad no como personas dependientes sino como ciudadanos con las mismas necesidades que los demás. Para ello, los servicios y programas que se ofrezcan a estas personas han de ser servicios de apoyo en todos los ámbitos de sus vidas. Desde AESE apoyamos esta forma de entender los servicios y por lo tanto seguimos muy atentas todo lo que en este sentido se hace. El trabajo en Europa, unidos, les otorga ciertas fortalezas ¿no es así? ¿Se encuentran los demás países en una situación similar a la española, lo hay que están mejor u otros peor? ¿Qué hace Europa a pesar de la crisis a favor del empleo con apoyo? El trabajo que se hace conjuntamente en Europa desde EUSE permite aunar esfuerzos y que se puedan hacer caminos conjuntamente, de hecho la AESE como miembro de EUSE, participa en varios proyectos europeos con el fin de poner unas herramientas comunes a nivel europeo y que se pueda fomentar esta opción de inserción laboral. La situación de crisis económica europea se hace sentir en todos los países y esto hace que los diferentes países según cómo les esté afectando la misma tengan más o menos dificultades para desarrollar este tipo de inserción laboral, ya que al ser un colectivo de los denominados vulnerables, los recortes económicos se hacen sentir con lo que los servicios se resienten. España se encuentra en una situación compleja, a pesar de que sea bien considerada en cuanto a sus prácticas profesionales. Según un estudio llevado a cabo en Portugal, el empleo con apoyo es el sistema que mejor cumple la Convención de la ONU y que resulta más económico para el Estado ¿se ha llegado a esa conclusión también en nuestro país? ¿En Europa? Desde que la AESE nació en el año 1993, el Empleo con apoyo ha sido su apuesta porque ya entonces se consideraba como una buena metodología de inserción laboral para personas con dificultades de inserción, así como la más económica frente a las opciones tradicionales de inserción laboral de estas personas. Con la proclamación de la convención de la ONU esta convicción que teníamos en la AESE se ha ratificado. Desde nuestros inicios, hemos proclamado que es la forma más económica para el Estado, porque se parte de algo tan básico como entender a las personas no como receptoras de servicios (con el coste que esto supone), sino que son contribuyentes a la sociedad. En comparación con los modelos tradicionales de inserción laboral de las personas con discapacidad, donde se han de financiar grandes estructuras, personal…, el empleo con apoyo se ahorra todos estos gastos ya que la contratación se hace directamente entre las personas y las empresas. La persona contribuye con sus impuestos de tal manera que aporta a la sociedad. Por ello, la convención de la ONU nos ha dado la razón a algo que la AESE lleva proclamando desde el año 1993.