dimarts, 14 d’agost de 2012

Las mujeres viven más que los hombres, pero sufren discapacidad básica antes

La salud parece que sí que entiende de sexo. Un estudio ha descubierto que a partir de los 50 años los hombres tienen menor probabilidad de padecer discapacidad instrumental, un tipo de discapacidad que impide realizar con normalidad ciertas actividades cotidianas (como preparara la comida, hacer la compra, etc.). Esta es la principal conclusión de los investigadores, de la Universidad de Lérida, el CSIC y el Hospital General de L’Hospitalet. Los resultados investigación han sido publicados en el último número de ‘Gaceta Sanitaria’. “Con un año de edad, las mujeres tienen una esperanza de vida libre de discapacidad de 64,62 años, 4,11 años más que los hombres. Sin embargo, esa diferencia se va acortando a medida que aumenta la edad hasta que, alrededor de los 40, se igualan. A partir de la cuarentena, la tendencia se invierte y son las mujeres las que presentan un peor pronóstico de supervivencia sin discapacidad”, explica el estudio. Los investigadores realizaron 1.268 entrevistas a personas de entre 70 y 74 años de Madrid y Barcelona a partir de indicadores de la esperanza de vida saludable y datos de mortalidad y morbilidad, para observar los índices de enfermedad y dependencia según el sexo y la edad. Según sus resultados, la aparición de discapacidad comienza a ser importante a partir de los 60 años de edad. Asimismo, entre los 50 y los 54 años, la esperanza de vida libre de esta discapacidad instrumental es de 19,11 años en las mujeres, mientras que en los hombres es de 20,73. Esta diferencia coincide con el inicio de los problemas osteoarticulares en las mujeres mayores de 50 años. “La aparición de problemas de discapacidad que se evidencian en el final de la madurez podría ser paliada por actuaciones preventivas sanitarias, actuando sobre los factores de riesgo para prevenir la aparición de enfermedades o lesiones, así como favoreciendo las actividades de rehabilitación, para retrasar la aparición de la discapacidad y ganar años de vida en salud en la vejez”, concluyen los investigadores.