dilluns, 21 de maig de 2012

Uno de cada cuatro niños españoles vive en la pobreza

El 26,2% de los niños españoles habita en un hogar por debajo del umbral de la pobreza, de acuerdo con el segundo informe de Unicef sobre la situación de la infancia en España, presentado este lunes en Madrid. Según sus resultados, a finales de 2010 un total de 2.205.000 niños españoles se encontraban en un hogar donde la renta para una familia de cuatro miembros (dos adultos y dos menores de 14 años) era inferior a 16.684,5 euros anuales. En rueda de prensa, la directora ejecutiva de Unicef España, Paloma Escudero, destacó que solo en tres años esta cifra ha aumentado en más de 200.000, "por lo que se puede decir que ahora la pobreza en España tiene rostro de niño". Hasta 2008, "su cara era la de una persona mayor de 65 años", indicó. Esto es así "a consecuencia de la crisis", explicó Escudero, que "se ha cebado con las familias jóvenes con niños pequeños". El número de hogares con todos sus miembros en paro habitados por menores ha crecido un 120%, frente al 62% de aumento a nivel general, subrayó. ESPAÑA, A LA COLA DE LA UE

Otros datos especialmente preocupantes según el informe de Unicef son las tasas de "pobreza alta" y de "pobreza crónica" entre los menores. De acuerdo con esta investigación, en España hay más de 1.100.000 niños que viven en hogares con unos ingresos inferiores a 10.983 euros (para dos adultos y dos niños) al año, lo que supone la peor tasa de pobreza infantil alta de la UE a 15. Solo Rumanía y Bulgaria están peor a nivel comunitario, afirmó Escudero. Asimismo, señaló que el 16,7% de los niños españoles vive en situación de pobreza crónica (es decir, se ha visto por debajo del umbral de la pobreza tres años de los últimos cuatro), frente al 11% de la población general. Esta caída continua de ingresos hace que "las familias tengan que cambiar de ciudad e incluso de país; lleguen a modificar su alimentación, y opten por suprimir tratamientos no incluidos en la seguridad social", lo que genera "estrés y ansiedad, mayor riesgo de fracaso escolar e incluso problemas de salud para los niños". De ahí la petición de Unicef a los gobiernos central y autonómicos, para que "pongan a la infancia en el corazón de las políticas públicas". "Es una cuestión de justicia, ética y sostenibilidad del sistema a largo plazo", subrayó Escudero. En su opinión, "las políticas decididas para la tercera edad o referidas al género" han logrado muy buenos resultados, con lo que si se apuesta por ello, "la situación de la infancia puede mejorar".