divendres, 25 de maig de 2012

Alergia al polen... también en suplementos

Se encontraba 'baja de fuerzas'. Por ello, decidió echar mano de la madre naturaleza y tomar algún suplemento que la ayudase a recuperar energías... pero no fue la mejor decisión. A la segunda toma de un simple complemento de polen de abeja, una mujer canadiense de 30 años sufrió una reacción anafiláctica grave. Hinchazón de los párpados, labios y garganta, dificultad para tragar o urticaria fueron algunos de los síntomas que sólo encontraron solución tras una visita rápida al hospital, un tratamiento de emergencia y la interrupción inmediata de la ingesta del complemento. ¿Todo esto por unos suplementos naturales? Aunque esta paciente no tenía antecedentes de alergias a alimentos, medicamentos, venenos de insectos o látex, sí que sufría las típicas alergias estacionales, un indicador de posibles alergias, entre otras sustancias, al polen. Tras realizarle una prueba alérgica cutánea se descubrió el objeto de la reacción y su peligrosidad: "La anafilaxia grave asociada con el consumo del polen en personas alérgicas es algo de lo que avisa la literatura médica, pero mucha gente no es consciente de este peligro potencial", argumenta la doctora Amanda Jadgis, de la Universidad de la Columbia Británica en un artículo publicado en 'Canadian Medical Association Journal' (CMAJ). Este caso sirve de aviso para muchos alergólogos, que avisan a todos aquellos que acudan a los herbolarios a por estos suplementos de que se informen antes de sus posibles efectos adversos. "En Canadá, hasta un 73% de la población ha ingerido alguna vez remedios naturales que contienen polen de abeja. Además, se pueden adquirir en muchos lugares y se comercializa para gran variedad de propósitos, desde la longevidad hasta la pérdida de peso", explica la doctora Jadgis. "El mayor problema consiste en que muchas veces la gente nota síntomas muy leves de ciertas alergias, lo que les puede llevar a ser menos prudentes con ciertos suplementos", asegura a ELMUNDO.es la doctora Arantza Vega, jefa del Servicio de Alergología del Hospital de Guadalajara. "Pero un simple gramo de polen es mucho polen y, si eres alérgico a esta sustancia, lo que en menos cantidades no lleva a una reacción importante, al ingerir uno de estos complementos tan concentrados se puede desarrollar una reacción anafiláctica importante". Para esta especialista, otro punto a tener en cuenta es que, "aunque estos suplementos avisan de que si eres alérgico a ciertas sustancias no los tomes o consultes con tu médico, normalmente no explican a qué tipo de alérgicos va dirigida esa recomendación", pero también hace un llamamiento al sentido común: "La gente no suele venir a la consulta a comentarnos estos casos porque los que son alérgicos al polen, igual que quien es alérgico a la lactosa o a otra sustancia, evita productos que los contengan, independientemente de las cantidades o las clases. Con estos suplementos hay que hacer lo mismo. Quizá, lo más importante es hacerse las pruebas para saber a qué somos alérgicos y tomar medidas al respecto cuando se compren determinados productos", comenta la doctora Vega.