dimarts, 24 de maig de 2011

Cuando el coche vigila tu corazón

Como tantas otras veces, todo comenzó en un garaje. Steffen Leonhardt, profesor de la Universidad de Aquisgrán (Alemania), llevaba tiempo reflexionando sobre el número de accidentes que se evitarían si pudieran detectarse a tiempo problemas como los infartos. Un día, mientras conducía, pensó en lo útil que sería poder realizar electrocardiogramas durante la marcha. Y, al llegar a casa, comenzó a desmontar el asiento de su propio coche.


Su equipo trabaja hoy junto a la empresa automovilística Ford en el desarrollo de un sistema que permita vigilar el estado del corazón de los ocupantes de un vehículo y que, en caso de problemas, alerte al conductor o incluso a los servicios de emergencia de lo que está sucediendo en el interior del automóvil.

De momento, han desarrollado un prototipo que ya es capaz de medir el ritmo y el funcionamiento cardiaco a través del asiento del coche; es decir, sin necesidad de colocar electrodos pegados a la piel, como es habitual.

A través de varios sensores metálicos colocados en el respaldo y una tecnología que permite amplificar los impulsos eléctricos del corazón, el sistema puede detectar en un alto porcentaje de los casos cualquier alteración potencialmente peligrosa. Y no necesita cables, enchufes ni ninguna otra infraestructura que distraiga al conductor mientras está al volante.

"Permite detectar problemas graves como arritmias o incluso infartos, pero también otros trastornos, como alteraciones del ritmo cardiaco a causa del estrés", ha explicado Leonhardt a ELMUNDO.es en una presentación del prototipo organizada por Ford.

Largo camino
Aunque sus investigaciones están avanzadas, este especialista aún no sabe cuándo podría estar disponible esta tecnología en el mercado, ya que quedan por definir algunos detalles importantes. "Aunque es bastante eficaz, hemos visto que funciona mejor si se circula por autopista que en carreteras menos estables y es algo que estamos intentando solucionar", indica.

De la misma manera, también la ropa que use el conductor puede ser un problema para la correcta realización del electrocardiograma. Según parece, el sistema funciona muy bien con tejidos de algodón, pero presenta más problemas con determinados compuestos sintéticos.

"También estamos estudiando de qué forma alertar al conductor de que puede estar sufriendo un problema de salud", señala Leorhardt, que no apuesta por un mensaje muy alarmante. "Tal vez, simplemente preguntarle si se encuentra bien y recordarle que puede llamar al médico puede ser una buena idea", remarca.

La idea es que este dispositivo se integre con todo un sistema de seguridad al volante que está desarrollando la empresa automovilística y que incluye alertas para el conductor cuando se desvía del carril, frenado de emergencia o limitador de velocidad, además de un sistema de conectividad 'manos libres' que permite al conductor realizar múltiples tareas a través de la voz.

"A través de un sistema telemático, las personas con un problema previo de corazón podrían incluso ponerse en contacto con un especialista, que podría darle pautas de qué hacer", subraya Leonhardt.

Además de en la tecnología para el automóvil, su equipo trabaja en la aplicación de este 'electrocardiograma sin cables' en otros ámbitos, como la aeronáutica o, incluso, la atención de los bebés prematuros.