dimecres, 26 de maig de 2010

Huertos terapéuticos: donde la farmacología no puede llegar


La farmacología no puede ser la única herramienta con la que nos enfrentemos a la enfermedad. Desde luego que es la más fácil (y provechosa para los laboratorios) pero hay otras alternativas que atienden de una forma integral a la persona y que tienen unos efectos que las pastillas no pueden conseguir.



Así, la unidad de servicios de salud mental de Esplugues de San Juan de Dios (Barcelona) ha puesto en marcha una iniciativa de un huerto terapéutico para ancianos con diferentes niveles de autonomía y personas con pérdidas de habilidades físicas o transtorno cognitivo, según recoge la publicación 'Diario Médico'.

Los huertos están adaptados a los diferentes grados de discapacidad para que incluso pueden usarlos personas que fuesen en silla de ruedas. Entre los beneficios estaría la mejora de la autoestima, la participación en actividades sociales, el estímulo de la memoria, las relaciones interpersonales, la atención o las habilidades comunicativas entre los residentes.