dimecres, 17 de febrer de 2010

Sólo el 29% de los jóvenes con discapacidad trabaja


En España, viven 163.650 personas con discapacidad en edad entre 15 y 30 años, de los cuales sólo un 28,9% trabaja, frente al 56,8% de los jóvenes sin discapacidad que lo hacen. Estos datos se desprenden de un avance del estudio “Los jóvenes con discapacidad en España”, realizado por el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi).

La tasa de paro es prácticamente el doble para las personas con discapacidad; mientras que la tasa de actividad de los jóvenes en España es del 66,2%, la de los jóvenes con discapacidad no llega al 50%.
La situación del empleo de las personas con discapacidad en edad laboral se caracteriza por la escasa participación en la actividad debido a diversos motivos, que se relacionan con la falta de oportunidades laborales, que es el factor más importante de exclusión del mercado laboral. Asimismo, en muchas ocasiones, los empleos a los que acceden los jóvenes con discapacidad son poco cualificados y mal remunerados.
Las tasas de paro resultan en general altas para todo el colectivo, siendo las personas con discapacidades de la audición las que, como promedio, se acercan más a las cifras de paro de la población general, en el momento de realizarse el estudio.
El Cermi ha realizado este análisis utilizando la Encuesta de Discapacidad, Autonomía Personal y Situaciones de Dependencia, realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), con entrevistas y grupos de discusión con jóvenes con discapacidad, profesionales y expertos. Se ha prestado atención específica a los principales temas de referencia en jóvenes como la formación, empleo, vivienda, salud, ocio, nuevas tecnologías y discriminación por motivo de discapacidad.
EDUCACIÓN
Del estudio se deriva que el proceso de inclusión escolar de las personas con discapacidad en España muestra signos de cierto estancamiento y, según los expertos consultados, la secundaria es la etapa donde se presentan mayores dificultades para la permanencia de las personas con discapacidad en el sistema educativo, por motivos académicos y otras dificultades de integración social y afectiva.
En el ámbito Universitario, sin embargo, los resultados parecen más alentadores, cuestión que en buena medida se puede relacionar con la generalización se servicios de apoyo al estudiante en las universidades españolas.
El porcentaje de jóvenes con discapacidad con estudios profesionales de grado superior y universitario es bajo (6% frente a 16,2%). Además, las mujeres presentan resultados educativos en general inferiores a los de los hombres en los niveles de estudios primarios, secundarios y enseñanzas profesionales de grado superior.
DISCRIMINACIÓN
Según esta investigación, aproximadamente el 40% de la población joven con discapacidad afirma haberse sentido discriminada en los últimos 12 meses en ámbitos educativos o formativos por causa de su discapacidad.
Además, de forma general, un tercio de los jóvenes con discapacidad reconocen haberse sentido discriminados por motivos de discapacidad al menos alguna vez y más del 10% reconocen discriminación de manera habitual. Los ámbitos donde se percibe mayor discriminación son las relaciones sociales, las actividades formativas, el empleo y la participación social.
AUTONOMÍA PERSONAL
Del estudio se desprende que la gran mayoría de los jóvenes con discapacidad podrían ser tan autónomos como el resto de los jóvenes si se dieran unas condiciones adecuadas de igualdad de oportunidades en contextos normalizados de formación, de inserción laboral y de accesibilidad a todo tipo de bienes, servicios y productos.
El proceso de transición hacia la vida adulta en condiciones de autonomía personal, se presenta como un elemento fundamental. En este ámbito, los recursos y sistemas de apoyo para el acceso a la vivienda se muestran como muy importantes, dadas las dificultades de acceso a la vivienda evidenciadas para jóvenes con discapacidad; problemas que se relacionan tanto con adaptaciones y ayudas técnicas como para elementos correctores del coste de la vivienda, a través de promoción de ayudas públicas.
Además, a medida que aumenta la edad de los jóvenes con discapacidad, se incrementan los índices de emancipación del hogar familiar, aunque en menor medida que en el resto de población. Casi dos tercios de los jóvenes con discapacidad entre 27 y 30 años conviven en el domicilio de sus padres (62,8%).
Esta investigación es el primer estudio sociológico dedicado genéricamente a este segmento de población. Es estudio completo de “Los jóvenes con discapacidad en España” estará disponible en breve y será publicado en formato de libro dentro de la Colección Barclays que edita el Cermi con el patrocinio de la Fundación Barclays.