dimecres, 21 d’octubre de 2009

Si tiene el corazón enfermo, preocúpese de su cadera


Tanto los problemas cardiovasculares como la osteoporosis son problemas comunes entre las personas de edad avanzada aunque, hasta la fecha, no se había establecido ninguna conexión entre ambos. Un nuevo trabajo sugiere que podrían estar más unidos de lo que se creía. Según sus datos, tener el corazón enfermo se asocia con más posibilidades de sufrir una fractura de cadera.

Interesados por varios trabajos menores que habían apuntado "una posible etiología común" entre ambos trastornos, los investigadores -dirigidos por Kart Michaëlsson, de la Universidad de Uppsala (Suecia)- analizaron a fondo el historial de 31.936 gemelos con el objetivo de examinar si existía una relación "atribuible a los genes o a la exposición temprana a factores ambientales".

Durante el seguimiento, un 35% de las mujeres y un 43% de los hombres analizados recibieron un diagnóstico de enfermedad cardiovascular. En el mismo periodo, 1.442 individuos (el 70% de los cuales eran mujeres) sufrieron una fractura de cadera.

Una estrecha relación

Tras analizar los datos obtenidos, los investigadores comprobaron que los problemas de corazón "se asociaban con una tasa más alta de fracturas de cadera", explican en su trabajo, publicado en la revista 'Journal of the American Medical Association' ('JAMA').

Según aclaran estos autores, esta asociación era independiente del "riesgo de fracturas ya reconocido previamente en las mujeres".

Aunque el estudio "no había sido diseñado para establecer los mecanismos patofisiológicos comunes" entre los trastornos, los investigadores sugieren que la clave puede estar en un factor genético.

Además, según sus palabras, también es posible que "las personas con problemas cardiovasculares podrían tener mayor propensión a las caídas".

Pese a que son necesarios más estudios que aclaren sus resultados, los investigadores remarcan que "los especialistas clínicos deberían estar alerta por esta alta tasa de fracturas de cadera, especialmente después de una hospitalización debida a una enfermedad cardiovascular".

"Recomendamos que los individuos que hayan sido diagnosticados de promebas cardiovasculares evalúen su riesgo de fracturas a través de exámenes clínicos y chequeos del estado de sus huesos", subrayan.