dimarts, 2 de juny de 2009

Una craneotomía 'on line'

Una complicada operación de cerebro como recurso publicitario. Una craneotomía, retransmitida en la web del Methodist University Hospital (Memphis, EEUU) y en YouTube, protagonizó también diversos anuncios aparecidos en la prensa estadounidense. ¿El objetivo? Promocionar el alto nivel del centro sanitario y captar pacientes.

Un artículo, recientemente publicado en 'The New York Times', denuncia que 'en tiempos de crisis' varios hospitales recurren a tácticas de ética dudosa con el objetivo principal de captar pacientes.
"En esta ocasión, el Methodist no empleó las vallas publicitarias, como ha hecho con otras cirugías, al considerar que este procedimiento era demasiado sensible", apunta la periodista del 'NYT'. Tampoco se mostró en vivo y en directo, como ya ha ocurrido en otros centros.
Con una duración aproximada de 50 minutos, el vídeo disponible a golpe de clic y en abierto, muestra el antes, el durante y el después. Shila Renee Mullins decide someterse a una operación en la que se le va a extraer un tumor cerebral y, no sólo eso, decide abandonar el anonimato, ligado a todos los pacientes, y protagonizar la cinta.
'Formar parte de la historia'
Tras un mensaje publicitario del hospital, la locutora alerta a los espectadores, "en la emisión de hoy ustedes van a formar parte de la historia". A continuación, se presenta a los especialistas que van a intervenir en la cirugía y a la paciente, Shila.

Shila, la paciente intervenida.
Arranca la operación -una craneotomía en la que la paciente está despierta- acompañada de los comentarios de dos de los expertos. A veces en pantalla y otras veces 'en off', los neurocirujanos explican las distintas fases del procedimiento, todo con un lenguaje bastante accesible que muestra que el vídeo está dirigido a la población de a pie.
"La meta es aumentar nuestra reputación así como educar a la comunidad, que le preguntará a sus médicos sobre los cuidados que nosotros aportamos", ha señalado Jill Fazakerly, director de Marketing del citado hospital, en declaraciones recogidas por el diario estadounidense. De hecho, durante la intervención un especialista también se encargó de retransmitir los pasos a través de Twitter.
Este rotativo es claro al respecto: "Al tener que enfrentarse a presiones económicas y a unos pacientes con múltiples opciones, los hospitales están recurriendo a maneras poco convencionales, e incluso audaces, de conectar directamente con el público [...] Están empleando Twitter desde los quirófanos, publicando las cirugías en YouTube o consiguiendo que los pacientes cuenten en un blog su experiencia".
En el caso de Mullins, la paciente se muestra muy agradecida con los cuidados recibidos. Un mensaje y un caso personal que el hospital aprovecha, al final del vídeo, para animar a que otros enfermos, con un cuadro similar al de la protagonista, se animen a someterse a este tipo de intervención.