dimarts, 2 de desembre de 2008

El número de abortos se duplica en España en menos de una década


En pleno debate sobre una nueva ley del aborto las estadísticas muestran una realidad que cuanto menos invita a una reflexión: cada vez son más las mujeres que deciden interrumpir voluntariamente sus embarazos, y cada vez son más jóvenes.
Según datos del Ministerio de Sanidad de 2007, en 1998 un total de 53.847 mujeres abortaron, nueve años después el mismo balance se ha duplicado: 112.138 mujeres interrumpieron la gestación.

Madrid lidera la tasa de interrupciones voluntarias del embarazo en España, con 16 abortos por cada mil mujeres, mientras que el menor índice de intervenciones se registra en Galicia. Baleares (14,9), Murcia (14,8) y Cataluña (14,3) siguen, por su parte, la estela de la capital.
De entre todos estos datos el que más sorprende es el incremento entre las jóvenes de hasta 19 años. Si hace menos de 10 años representaban el 5,71%, y hace cinco el 9,28%, las cifras se disparan al 13,79% el año pasado. En total, en la franja de edad que va desde los 15 a los 29 años las interrupciones han pasado de representar el 22,9% al 50%.
Con este panorama, toda iniciativa de prevención e información es bienvenida. El jueves, el ministerio de Bernat Soria tiene previsto lanzar una campaña que costará 200.000 euros para prevenir los embarazos no deseados entre las más jóvenes y del contagio de enfermedades de transmisión sexual.
De las mujeres que deciden abortar, la mayoría (70.468)lo hace antes de las ocho semanas de gestación. Más de 28.000 lo hicieron estando de entre 9 y 12 semanas y 2.164 de 21 semanas o más. El motivo que está detrás de la mayoría de las interrupciones, la salud materna (108.690).
A la hora de elegir centro en el que llevar a cabo la intervención, el sector público sale mal parado. En los centros hospitalarios, se realizaron 14.168 abortos. De ellos, 11.833 en centros de tipo privado. Mientras, en los centros extrahospitalarios, sólo una intervención se hizo en ámbito público, frente a las casi 98.000 que se hicieron pagando.
En España la legislación establece tres supuestos para que la mujer pueda llevar a cabo la interrupción voluntaria del embarazo: grave peligro para la vida o salud física o psíquica de la embarazada, embarazo por violación y presunción de graves taras físicas o psíquicas para el feto.
El informe, además, pone de manifiesto que la utilización de los centros de planificación familiar es prácticamente nulo. De las más de 112.000 mujeres que abortaron el año pasado, más de 66.500 no pisaron uno, mientras que de las que sí demandaron este servicio la mayoría eligió un centro público (31.330), frente a las 10.686 que fueron a uno privado.
Por otro lado, los datos de la cartera de Soria rompen con algunos de los estereotipos que rodean al aborto. Por ejemplo, y en contra de lo que muchos podían pensar, la mayoría de las mujeres que deciden interrumpir el embarazo son independientes económicamente con o sin pareja. En el caso de las primeras, de 55.121 que conviven con otra persona, 39.331 tienen ingresos propios, mientras que de las no tienen pareja (55.889) 36.307 trabajan.