dijous, 30 d’octubre de 2008

Varias patologías pueden ocultar la presencia de la esclerosis múltiple


El sentido común hace pensar que, en un enfermo crónico que debe visitar habitualmente al médico, cualquier nuevo trastorno no tarda demasiado en descubrirse. Sin embargo, lejos de lo que pueda parecer, a veces la enfermedad ya diagnosticada enmascara los síntomas del nuevo problema, haciendo que permanezca oculto.

Esto, según un reciente estudio, es lo que podría suceder con la esclerosis múltiple. Según sus datos, sufrir otros trastornos previos, como obesidad, problemas vasculares, musculoesqueléticos o mentales puede retrasar el diagnóstico de esta enfermedad neurológica o encubrir sus síntomas hasta que ya sean graves.
Los autores de este trabajo, cuyas conclusiones se publican en el último número de la revista 'Neurology', evaluaron el caso de 2.375 pacientes que padecían esclerosis múltiple en distintos grados. A través de un cuestionario, estos científicos analizaron si los participantes padecían otras enfermedades previas al diagnóstico, si fumaban o si habían padecido sobrepeso, entre otras variables.
Influencia de otros trastornos
Los resultados de su estudio pusieron de manifiesto que el diagnóstico de la esclerosis múltiple se había retrasado mucho más en aquellos participantes que habían sufrido sobrepeso, fumado o padecido trastornos vasculares, musculoesqueléticos o mentales.
Además, presentar otras enfermedades concomitantes también se asociaba con una mayor gravedad de la esclerosis múltiple en el momento del diagnóstico. Cuanto mayor era el número de trastornos preexistentes, mayor eran las posibilidades de severidad de la enfermedad neurológica.
"Nuestros hallazgos sugieren que los profesionales que tratan a personas con enfermedades crónicas no deberían atribuir nuevos síntomas neurológicos a los trastornos preexistentes sin llevar a cabo una consideración cuidadosa", remarcan los investigadores en su trabajo.
"Estos pacientes con enfermedades concomitantes y un mayor grado de discapacidad en el momento de diagnóstico podrían necesitar más recursos sanitarios o responder de forma diferente a la medicación", añaden estos autores, quienes reclaman más investigaciones al respecto.
"Son necesarios nuevos trabajos que muestren los mecanismos subyacentes a estas asociaciones", concluyen.