dijous, 19 de juny de 2008

Sólo el 20 por ciento de enfermos con EPOC están diagnosticados en España

"Hay que democratizar las espirometrías", afirma el Doctor Julio Ancochea, presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), ya que en esta enfermedad de obstrucción pulmonar crónica, la detección precoz de la dolencia es esencial. Una simple espirometría permitiría averiguar si un paciente padece enfermedad pulmonar obstructiva crónica, EPOC, o como les gustaría llamarla a otros "tabacosis", y con ello se mejoraría mucho en tratamientos y en mitigar el avance de esta lenta, pero perniciosa enfermedad.

El principal causante de la EPOC es el tabaco. Los fumadores de más de 40 años o ex fumadores que hayan fumado al menos una cajetilla al día durante 15 años o más, aunque aún no tengan síntomas, son potenciales pacientes con EPOC, ya que tienen más riesgo de padecer la enfermedad que otras personas.
Aún así, un 10 por ciento de los pacientes con EPOC no eran fumadores, pero causas como la contaminación, el cambio climático, factores genéticos o estar expuesto a otros agentes tóxicos puede desencadenar la enfermedad, aunque el énfasis en la prevención debe comenzar por advertir sobre las consecuencias del tabaco.
"Es una enfermedad silenciosa y crónica, que va poco a poco hasta provocar la muerte prematura", explicó el doctor Ancochea en la presentación ayer martes de la encuesta poblacional "EPOC: una enfermedad respiratoria prevalente, desconocida e infradiagnosticada en España". En la presentación estuvieron presentes el Doctor Julio Ancohea, el doctor de Atención Primaria, Jesús Molina, y el presidente de la asociación de EPOC Mario Bofill. La investigación ha sido posible gracias a la labor de las farmacéuticas Boehringer Ingelheim y Pfizer.
Durante la presentación se explicó la situación de la enfermedad en España, se recalcó la necesidad de concienciar sobre la enfermedad tanto a pacientes como a médicos, para que se efectúe un diagnostico precoz que pueda atajarla, y se conozca las causas y el tratamiento para mejorar la calidad de vida de quien la padece. En casos extremos, si la enfermedad no es tratada, el paciente se vuelve oxigeno-dependiente, y llega a morir, ya que no puede respirar. Es una dolencia que sufren muchas de las personas con discapacidad, y que impide realizar tareas tan básicas como incluso andar dos metros, llegar hasta una puerta, o levantar pesos muy pequeños, por no hablar de las tareas domésticas (lavar, planchar, barrer), que serían impensables.
Comienza con síntomas como dificultad para respirar, tos crónica, fatiga ante tareas básicas, pero como es una enfermedad sistémica, luego va provocando otras dolencias en el resto de órganos. Puede provocar aneurismas, hinchazón en las piernas, perdida de memoria, debilidad muscular, etc. No es recomendable esperar a sentir estos síntomas por ejemplo, la disnea o sensación de falta de aire, para acudir al médico, ya que entonces la enfermedad ya está en un estadio avanzado.
Desde el punto de vista del paciente, Bofill afirma que se precisaría una atención complementaria (social y psicológica) para el paciente. Ya que excepto las dos consultas anuales al médico especialista, el enfermo suele encontrarse solo en casa y aislado de todo, por su dificultad para llevar a cabo una vida normal.
Los errores más comunes son confundirla con asma, con simple agotamiento físico o con catarros. Los dos factores más desconocidos son: que no tiene cura, y que los tratamientos actuales son muy eficaces. Además, existe un tratamiento rehabilitador por el que se enseña a respirar, con el que la capacidad respiratoria aumenta, como nos pudo confirmar el propio Mario Bofill, afectado por la enfermedad, y que gracias a pequeños trucos diarios consigue llevar una vida lo más normalizada posible. Andar pequeños tramos todos los días, respirar con el abdomen y llevar una vida lo más sana posible, mejoran la calidad de vida del paciente, además de seguir sus tratamientos y por supuesto, dejar el tabaco.
Se aconseja a aquellos pacientes que pudieran estar expuestos a sufrir la enfermedad soliciten a su médico una espirometría, porque así se puede conseguir un diagnóstico precoz