divendres, 13 d’abril del 2007

La realidad de la histeria

Desde la antigüedad, los médicos han constatado la existencia de pacientes que presentan síntomas físicos sin lesión que los justifique; por ejemplo, una parálisis sin daños en los nervios ni músculos o una ceguera sin anomalías en el ojo. Son pacientes con un conflicto de conversión o somatoforme, conocido tradicionalmente como histeria. En todos estos casos se supone que la causa es un problema psicológico que se convierte en un síntoma orgánico que lo simboliza.
Santiago Giménez-Roldán, jefe del Servicio de Neurología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, es el autor del libro 'Histeria: una perspectiva neurológica', una monografía sobre este conjunto de desórdenes, publicada por la editorial Elsevier y patrocinada por la compañía farmacéutica GlaxoSmithKline. + info El Mundo