La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo considera un medicamento esencial y en 25 países ya se vende libremente en las farmacias. En Francia, las adolescentes pueden solicitarlo en sus escuelas. Pero en España, donde su uso se autorizó hace seis años, obtener la píldora poscoital exige una receta médica y muchas de las mujeres con derecho a utilizarla no consiguen a tiempo esta segunda oportunidad cuando el anticonceptivo habitual falla o tienen un coito desprotegido. Tropiezan con el obstruccionismo de médicos y farmacéuticos que alegan motivos de conciencia para negársela, de las urgencias hospitalarias que les rebotan a otros servicios al considerar que no es cosa suya y con que los centros que la dispensan cierran en horario nocturno y fines de semana, momentos de máxima demanda de un fármaco que puede evitar hasta el 95% de los embarazos no deseados y reducir en un 30% las interrupciones voluntarias de la gestación. Eso sí, siempre que se tome en las 72 horas siguentes al accidente íntimo.
El fallo del preservativo o rendirse sin protección a un calentón incontrolable durante el fin de semana pueden concluir con un angustioso peregrinaje contrarreloj en busca de la solución de emergencia para eludir un embarazo no deseado. La píldora poscoital, más conocida popularmente como del día después, impide la concepción en hasta el 95% de los casos tras una relación de riesgo, pero siempre que se tome en las 12 horas siguientes. Su eficacia va menguando minuto a minuto hasta desaparecer transcurridos tres días. + info El Mundo
dilluns, 16 d’abril del 2007
La poscoital cumple los requisitos para automedicarse de forma segura
Espai Vital
Espai vital
los
12:45
Etiquetas: Pildora contra el embarazo
Subscriure's a:
Comentaris del missatge (Atom)
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada