El axioma que decía que las células de cordón umbilical no sirven para un autotrasplante ha caído. Médicos de EE UU y Alemania han curado a una niña, que ahora tiene seis años, de una leucemia aguda mediante esta técnica. La intervención se hizo hace más de dos años, y la pequeña E. M. ya no tiene células cancerosas en su sistema inmunitario. La causa del éxito está en que la enfermedad no era de origen genético, por lo que las células trasplantadas estaban limpias, explicó el jefe de la unidad de trasplante de médula del hospital Ramón y Cajal de Madrid, Jaime Pérez.
Del estudio no se puede deducir que el tratamiento sea generalizable, matizan los autores del ensayo en el artículo que ha publicado la revista oficial de la Academia estadounidense de Pediatría, Pediatrics. Pero plantea que guardar la sangre de cordón -una práctica que comenzó a finales de los ochenta en Estados Unidos- no es sólo un acto altruista, sino que puede ser útil para el uso propio.
* Article de l'edició del dia del diari El País firmat per Emilio de Benito. Llegiu-lo sencer punxant aquí.