dijous, 8 de març del 2007

Cada vez más mujeres consumen drogas como el tabaco, el alcohol o la cocaína

Las mujeres, cada vez más, realizan un consumo problemático de drogas. Este colectivo, además, está comenzando a consumir drogas cada vez más pronto. Así lo ha manifestado la directora de la Fundación Gizakia, Estibaliz Barrón en la presentación de la jornada Mujer y drogodependencia.
La titular esta fundación afirmó que, según los estudios realizados por la entidad, las mujeres son una minoría dentro del colectivo de drogodependientes, ya que, "por cada 8 varones en tratamiento solo hay 2 mujeres". Y añadió que, por este motivo, a la hora de crear nuevas formas de tratamiento "es necesario contar con datos empíricos para mejorar el índice de éxito en el tratamiento".
Barrón dijo también que el consumo problemático de drogas está aumentando entre las mujeres, sobre todo en las drogas de mayor consumo, como son el tabaco, alcohol o cocaína. Barrón añadió que las mujeres están empezando a consumir cada vez mas pronto, situándose en muchos casos por delante de los hombres en la edad de iniciación. Además, de la misma manera, acusan una mayor aparición de casos de alcoholismo en las mujeres.
Por su parte, la coordinadora del Instituto Deusto de Drogodependencia, Nieves García del Moral, presente también en la rueda de prensa, afirmó que las mujeres acuden en situaciones "de mayor deterioro" a los tratamientos de deshabituación, pero también "muestran mayor satisfacción sobre el tratamiento". García resaltó que, mientras que el grado de satisfacción respecto a los terapeutas hombres es del 70 por ciento, en el caso de terapeutas femeninas el grado de satisfacción se eleva a un 94 por ciento. De la misma manera, García indicó, que la mayoría de las mujeres encuestadas reclama espacios exclusivamente femeninos "aunque son conscientes de los beneficios del tratamiento mixto".
Así mismo, García explicó que "la sociedad pone más barreras a las mujeres drogodependientes que a los hombres", lo que, según las propias usuarias de los tratamientos, se convierte en una "estigmatización", por el hecho de ser mujeres y ser adictas. Según García, esta situación "frena" a las mujeres a reconocer su adicción y acudir a tratamiento, lo que en muchos casos ocasiona que cuando acuden lo hagan en situaciones de "mayor deterioro físico y con un pasado mas largo de adicción que los hombres".
Esta experta añadió que "otra de las barreras" que aleja a las mujeres del tratamiento es el miedo a que las alejen de sus hijos, en aquellos casos en los que tienen descendencia, lo que deriva en que no reconozcan el consumo.
Por último, los representantes de la Fundación Gizakia señalaron que existe un "alto grado de discriminación en lo que a los recursos aportados al tratamiento de mujeres", poniendo como ejemplo los pisos para el tratamiento de mujeres que, "son casi inexistentes en el caso de los pisos exclusivamente femeninos".