dilluns, 5 de febrer del 2007

Trabajadores y expertos en salud laboral denuncian lagunas en prevención en los centros

Carmen Mora, de 49 años, y Carmentxu Atín, de 55, esperan con cansancio el juicio que se celebrará este jueves en Tarragona. Tras largos años de lucha puede que el Instituto Catalán de la Salud reconozca su responsabilidad en el accidente laboral que cambió para siempre sus vidas a finales de 2003. Ambas trabajaban, Carmen como administrativo y Carmentxu como enfermera, en el centro de salud CAP Tarraco de esta ciudad catalana y resultaron gravemente intoxicadas por los químicos utilizados en una de las campañas de limpieza de las instalaciones. El veneno afectó a otros 28 empleados. Como ellas, algunos desarrollaron un síndrome de sensibilidad química múltiple que, prácticamente, les impide tener contacto con el mundo. Su caso no es único. Margarita, una nefróloga, padece el mismo síndrome por inhalar repetidamente un desinfectante usado en un centro de diálisis. Rosa, enfermera, ha tenido que cambiar de puesto de trabajo por el asma ocupacional que desarrolló en otro hospital. +INFO